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Superstudio, descripción del microevento – microambiente

Superstudio, Supersuperficie; Pulizie di primavera, 1971, tecnne

Description of the Microevent/Microenvironment

El microevento propuesto es una reevaluación crítica de las posibilidades de la vida sin objetos. Es una reconsideración de las relaciones entre el proceso de diseño y el medio ambiente a través de un modelo alternativo de existencia, hecho visible por una serie de imágenes simbólicas. El microambiente es como una habitación con paredes; el suelo y el techo están cubiertos de fieltro negro; las finas líneas luminiscentes hacen que los ángulos de las esquinas destaquen claramente.

Un cubo de unos seis pies de ancho se coloca en el centro en una plataforma de unos dieciséis centímetros de altura. Todas las paredes del cubo, excepto la que da a la entrada, están hechas de espejos polarizados, de modo que el modelo del interior se hace cada vez más claro a medida que avanzamos hacia el final de la habitación.

Este modelo, repetido hasta el infinito por los espejos, es una placa cuadrada de plástico laminado a cuadros, con una pequeña “máquina” de la que salen varios terminales. Uno de los terminales está conectado a una pantalla de televisión, que transmite una película de tres minutos, un documental sobre el modelo visto en varias situaciones naturales y de trabajo. La pista de sonido da información sobre los conceptos originales del modelo.

Los eventos meteorológicos se proyectarán en el techo: amanecer, sol, nubes, tormenta, puesta de sol, noche.

La iluminación del cubo varía según los fenómenos proyectados.

El resto de la sala está permanentemente sumida en la oscuridad.

Superstudio, tecnne

Consideraciones específicas

En esta exposición, presentamos el modelo de una actitud mental. No se trata de un modelo tridimensional de una realidad a la que se puede dar forma concreta mediante una mera transposición de escala, sino de una representación visual de una actitud crítica hacia (o una esperanza de) la actividad de diseñar, entendida como especulación filosófica, como medio para el conocimiento, como existencia crítica.

El diseño debe ser considerado como una “disciplina transversal”, pues ya no tiene la función de hacer más complejas nuestras exigencias mediante la creación de un nuevo panorama artificial entre el hombre y el medio ambiente. Al encontrar una conexión entre los datos tomados de las diversas disciplinas humanísticas y científicas (desde la técnica del control del cuerpo hasta la filosofía, las disciplinas de la lógica y la medicina, pasando por la bionomía, la geografía, etc.), podemos visualizar una imagen-guía: el intento final del diseño de actuar como la “proyección” de una sociedad ya no basada en el trabajo (y en el poder y la violencia, que están relacionados con éste), sino en una relación humana no alienada.

En esta exposición, presentamos un modelo alternativo para la vida en la Tierra.

Podemos imaginar una red de energía e información que se extienda a todas las zonas propiamente habitables. La vida sin trabajo y una nueva humanidad “potenciada” son posibles gracias a dicha red. (En el modelo, esta red está representada por una superficie cartesiana “cuadrada”, que, por supuesto debe entenderse no sólo en el sentido físico, sino como una metáfora visual-verbal para una distribución ordenada y racional de los recursos).

La red de energía puede asumir diferentes formas.

La primera es un desarrollo lineal.

Las otras incluyen diferentes desarrollos planimétricos, con la posibilidad de cubrir diferentes, y gradualmente aumentar, partes de las áreas habitables. La configuración (tipología) del entorno depende únicamente del porcentaje de superficie cubierta, de forma análoga a la forma en que distinguimos una calle de un pueblo, un pueblo de una ciudad.

Superstudio, Description of the Microevent/Microenvironment, tecnne

Algunos de los tipos:

10 por ciento cubierto: La red se desarrolla como una cinta continua que se extiende por el territorio.

50 por ciento cubierto: La red se desarrolla como un tablero de ajedrez, con áreas de un kilómetro cuadrado alternando con cuadrados de tierra abierta.

100 por ciento cubierto: La red se transforma en un desarrollo continuo, cuyos confines naturales están formados por montañas, costas, ríos.

Es una imagen de la humanidad vagando, jugando, durmiendo, etc., en esta plataforma. La humanidad desnuda, caminando por la carretera con banderas, objetos mágicos, objetos arqueológicos, en disfraces… Las distancias entre el hombre y el hombre (modificadas); éstas generan las formas en que las personas se reúnen, y por lo tanto “los lugares”: si una persona está sola, el lugar es una pequeña habitación; si hay dos juntos, es una habitación más grande; si hay diez, es una escuela; si hay cien, un teatro; si hay mil, un salón de actos; si hay diez mil, una ciudad; si hay un millón, una metrópoli…

El nomadismo se convierte en la condición permanente: los movimientos de los individuos interactúan, creando así corrientes continuas. Los movimientos y migraciones del individuo pueden considerarse regulados por normas precisas, las distancias entre el hombre y el hombre, atracciones/reacciones – amor/odio. Al igual que con los fluidos, el movimiento de una parte afecta a los movimientos del conjunto.

La disminución de la posibilidad de movimiento físico da lugar a un aumento de las actividades conceptuales (comunicaciones). El modelo constituye la selección lógica de estas tendencias en desarrollo: la eliminación de todas las estructuras formales, la transferencia de toda la actividad de diseño a la esfera conceptual. En esencia, el rechazo de la producción y el consumo, el rechazo del trabajo, se visualizan como una metáfora física: la ciudad entera como una red de energía y comunicaciones. Los lugares donde se concentra la humanidad en gran número siempre se han basado en la red de ciudades de energía e información, con estructuras tridimensionales que representan los valores del sistema.

En su tiempo libre, las grandes multitudes en las playas o en el campo son de hecho una masa concentrada de personas “servidas” por miniservicios mecánicos y móviles (coche, radio, frigorífico portátil). Concentraciones como la Isla de Wight o Woodstock indican la posibilidad de una vida ‘urbana’ sin la aparición de estructuras tridimensionales como base. La tendencia a la reunión y dispersión espontánea de grandes multitudes se desprende cada vez más de la existencia de estructuras tridimensionales. La libre reunión y dispersión, el nomadismo permanente, la elección de relaciones interpersonales más allá de cualquier jerarquía preestablecida, son características que se hacen cada vez más evidentes en una sociedad sin trabajo.

Los tipos de movimiento pueden considerarse como las manifestaciones de los procesos intelectuales: la estructura lógica del pensamiento continuamente comparada (o contrastada) con nuestras motivaciones inconscientes. Nuestros requisitos elementales pueden ser satisfechos por técnicas altamente sofisticadas (miniaturizadas). Una mayor capacidad de pensar y el uso integral de nuestro potencial psíquico serán entonces los fundamentos y razones para una vida libre de carencias.

Bidonvilles, ciudades de abandono, campings, barrios marginales, tendopolas o cúpulas geodésicas son todas expresiones diferentes de un deseo análogo de intentar controlar el medio ambiente por los medios más económicos. La membrana que divide el exterior y el interior se hace cada vez más tenue: el siguiente paso será la desaparición de esta membrana y el control del medio ambiente a través de la energía (cojines de aire, corrientes de aire artificiales, barreras de aire caliente o frío, placas de radiación de calor, superficies de radiación, etc.).

Mediante el examen de las estadísticas de crecimiento demográfico, el análisis de la relación entre la población y el territorio que puede ser explotado con fines de vida, las nuevas técnicas de producción agrícola y las teorías ecológicas, se puede llegar a la formulación de diversas hipótesis para las estrategias de supervivencia:

a -una hipótesis para la creación y el desarrollo del servoskin: control personal del medio ambiente a través de la termorregulación, técnicas de respiración, cyborgs… expansión mental, pleno desarrollo de los sentidos, técnicas de control del cuerpo (e inicialmente, de la química y la medicina).

b -hipótesis para el sistema total de comunicaciones, software, memorias centrales, terminales personales, etc.

c -hipótesis para la red de distribución de energía, aclimatación sin paredes protectoras.

d -modelos matemáticos del uso cíclico del territorio, desplazamiento de la población, funcionamiento y no funcionamiento de las redes.

Superstudio, Atti fundamentali, tecnne

Consideraciones generales

Si miramos de cerca, podemos ver cómo todos los cambios de la sociedad y la cultura en este siglo (o desde 1920) han sido generados por una sola fuerza: la eliminación de las estructuras formales como tendencia hacia un estado de naturaleza libre de trabajo.

La destrucción de objetos, la eliminación de la ciudad y la desaparición del trabajo son eventos estrechamente relacionados. Por destrucción de los objetos se entiende la destrucción de sus atributos de “status” y las connotaciones impuestas por los que están en el poder, de modo que vivimos con los objetos (reducidos a la condición de elementos neutros y desechables) y no para los objetos.

Por eliminación de la ciudad entendemos la eliminación de la acumulación de las estructuras formales de poder, la eliminación de la ciudad como jerarquía y modelo social, en busca de un nuevo estado libre e igualitario en el que cada uno pueda alcanzar diferentes niveles en el desarrollo de sus posibilidades, partiendo de iguales puntos de partida.

Por fin del trabajo se entiende el fin del trabajo especializado y repetitivo, visto como una actividad alienante, ajena a la naturaleza del hombre; la consecuencia lógica será una nueva sociedad revolucionaria en la que cada uno debe encontrar el pleno desarrollo de sus posibilidades, y en la que debe ponerse en práctica el principio de “de cada uno según sus capacidades, a cada uno según sus necesidades”.  La construcción de una sociedad revolucionaria pasa por la fase de la crítica radical y concreta de la sociedad actual, de su modo de producir, consumir, vivir.

La mercancía, según Guy Debord, en la sociedad burguesa (que actúa y se perpetúa a través de sus productos -incluidos los partidos políticos y los sindicatos, que son partes esenciales del espectáculo-) se convierte en la contemplación de sí misma.

La maquinaria de producción produce una segunda pobreza (Galbraith), que se perpetúa incluso después del cumplimiento de sus objetivos, o más allá de sus fines esenciales (la satisfacción de las necesidades primarias), induciendo constantemente nuevas necesidades.

Una vez aclarado que:

a -el diseño es un mero inductor al consumo;

b -los objetos son símbolos de estatus, expresiones de los modelos propuestos por la clase dirigente. Su progresiva accesibilidad al proletariado forma parte de una estrategia de “nivelación” destinada a evitar la conflagración de la lucha de clases;

c -la posesión de los objetos es la expresión de una motivación inconsciente: mediante el análisis, se puede llegar a la eliminación de la motivación que subyace a su deseabilidad;

…entonces se hace urgente proceder a su destrucción… ¿o no?

Las metamorfosis se hacen frecuentes cuando una cultura no tiene el suficiente valor para suicidarse (para eliminarse a sí misma) y tampoco tiene alternativas claras que ofrecer.

La teoría de los estados intermedios es el libro de los cambios…

Así, mientras la forma-mercancía continúa hacia su realización absoluta, reducimos las operaciones al mínimo. La reducción de las operaciones al mínimo, en todos los campos, forma parte de un proceso general de “reducción”. Sólo a través de este proceso de reducción se puede limpiar el campo de falsos problemas y necesidades inducidas. A través de la reducción, procedemos hacia un estado mental de concentración y conocimiento, una condición esencial para una existencia verdaderamente humana.

Anteriormente, definimos la destrucción de los lazos sintácticos que unen al objeto con el sistema, la destrucción de su significado como superpuesto por las clases dominantes, como “destrucción del objeto”. Hemos formulado una hipótesis de la reducción de los objetos a elementos neutros y desechables. A esto podemos añadir la hipótesis de la construcción del objeto a través de su metamorfosis. El actual proceso de “sobrecarga” de significados en un objeto es parte de esa estrategia de disgusto a la que ya nos hemos referido.

A través del replanteamiento psicológico de un objeto, podemos intentar su “reconstrucción”. Y esto a través de una acción discontinua y lógica, rechazando las garantías de valor (licencias emitidas por el sistema), aspirando a identificarse con la vida y la realidad total.

Los objetos dejan así de ser los vehículos de la comunicación social para convertirse en una forma de realidad y en la experiencia directa de la realidad.

Las metamorfosis por las que tiene que pasar el objeto son aquellas en las que se recarga con los valores del mito, de lo sagrado, de lo mágico, mediante la reconstrucción de las relaciones entre producción y uso, más allá de la abolición de los lazos ficticios de producción-consumo.

Cuando el diseño como inducción al consumo deja de existir, se crea un espacio vacío en el que, lentamente, como en la superficie de un espejo, salen a la luz cosas como la necesidad de actuar, moldear, transformar, dar, conservar, modificar.

La imagen alternativa (que es, en realidad, la esperanza de una imagen) es un mundo más sereno y distendido, en el que las acciones pueden encontrar su sentido completo y la vida es posible con pocos utensilios, más o menos mágicos.

Los objetos, es decir, como los espejos, el reflejo y la medida.

Los objetos que necesitaremos serán sólo banderas o talismanes, señales para una existencia que continúa, o simples utensilios para operaciones sencillas. Así, por un lado, quedarán utensilios (con menos cromo y decoraciones); por otro, objetos simbólicos como monumentos o insignias. Objetos tal vez creados para la eternidad a partir de mármol y espejos, o para el presente a partir de papel y flores – objetos hechos para morir a sus horas señaladas, y que incluso tienen este sentido de la muerte entre sus características. Objetos que pueden ser fácilmente transportados, si decidimos convertirnos en nómadas, o pesados e inamovibles, si decidimos quedarnos en un lugar para siempre.

Superstudio

Superstudio, “Description of the Microevent/Microenvironment” en Italy: Ambasz Emilio (ed) “The New Domestic Landscape, Achievements and Problems of Italian Design” (New York, Museum of de Modern Art, 1972), 240-246 ISBN 0870703943, 0870703935

Imágenes: ©Superstudio

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