De Stijl

El elementarismo de Van Doesburg

A mediados de la década del 20, cuando Van Doesburg tomó la decisión de romper la ortogonalidad dogmática del neoplasticismo, produjo el mayor punto de inflexión desde que redactara los primeros manifiestos del grupo De Stijl.

Sentía que el neoplasticismo se encontraba estancado en una rigidez creativa, a la que había llegado por la ortodoxia del dualismo horizontal –lo físico- y vertical –lo espiritual-. Para Van Doesburg, ese equilibrio de tensiones ya no instauraba un principio inalterable. Alega que la pintura de Mondrian, al exaltar ese patrón de manera estricta, mantenía un concepto clásico de composición inadmisible para un arte de ruptura.

Las expectativas de Van Doesburg para evolucionar el neoplasticismo estaban depositadas en los diseños de la “cite dans L’espace” de Kiesler, pero después de un tiempo confirmo que este ensayo sólo servía para desmaterializar la forma neoplástica mediante la extensión de coordenadas cartesianas. Kiesler mantenía la dualidad ortodoxa que para Van Doesburg era resultado de la influencia del discurso renacentista.

Con el elementarismo, Van Doesburg busca romper la modorra creativa del grupo. Su objetivo era alcanzar una alternativa superadora de la estática neoplástica incorporando el uso de la diagonal para alcanzar una equilibrada relación entre los factores estáticos y los dinámicos1. De esta forma, su idea de arte total encontraba una manera de romper la frontalidad óptica y no someter la técnica pictórica a las leyes de gravedad.

Van Doesburg entendía el arte como un método de organización que se aplica en todos los órdenes de la vida. Y como tal, la evolución conceptual era un acto necesario. Sin embargo, con esta acción produjo un quiebre interno en el grupo que diluyo su pujanza y lo llevó a su disolución. Mondrian, su principal aliado y la figura más reconocida del movimiento neoplástico, cuestionó severamente la propuesta de Van Doesburg y abandonó el grupo para continuar su propia indagación.

En 1928 Van Doesburg dogmatiza esas ideas en un número especial de De Stijl dedicado al proyecto del café Aubette, donde su composición de planos girados y en relieve exalta el ejemplo giratorio y centrífugo del arte que proclama. Esa fue la máxima evolución del elementarismo. Tres años después, cuando muere de Van Doesburg, estos conceptos se mantuvieron en la obra de algunos artistas sin alcanzar ningún desarrollo trascendente.

©Marcelo Gardinetti, 2017   

Referencias:

1 “La idea de dinamismo volvemos a encontrarla en la redefinición de las ideas neoplásticas que el propio Van Doesburg realiza en uno de sus manifiestos en el año 1926. Supone la introducción de un nuevo concepto que liberaría de significaciones prejuiciadas los principios del nuevo arte, el Elementarismo;

“El Elementarismo rechaza la exigencia de una estática absoluta que lleve al inmovilismo y a la paralización de la potencia creadora. Frente a la negación del Tiempo y del Espacio, el Elementarismo reconoce estos factores como los más elementales de una nueva plástica. Igual que el Elementarismo intenta establecer una relación de equilibrio entre estos dos factores, el estático y el dinámico (el reposo y el movimiento), también aspira a sintetizar estos dos factores elementales: el Tiempo y el Espacio en una nueva dimensión.

Si la posibilidad de expresión de Neoplasticismo se limita a dos dimensiones (el plano), el Elementarismo, por el contrario, es consciente de las posibilidades que tiene una plástica cuatridimensional en el terreno espacio-temporal.” Pero cuando realiza un resumen sobre la evolución de la composición, en el apartado IV, se condensa quizá de forma más intensa y clara esta nueva noción de Elementarismo, pasando de concepciones plásticas ortogonales y homogéneas con una constante inestable de planos inclinados con respecto a un eje estático.

“IV – CONTRA-COMPOSICIÓN ELEMENTAL (ANTIESTÁTICA). Añade a la composición periférica, ortogonal, una dimensión diagonal nueva. POR TANTO, DISUELVE DE UNA MANERA REAL LA TENSIÓN ENTRE LA HORIZONTAL Y LA VERTICAL. Introducción de planos inclinados, de planos disonantes en oposición a la gravitación y a la estructura estático- arquitectónica. En la contra-composición el equilibrio en el plano no tiene un papel tan importante. Todo plano forma parte del ESPACIO periférico; la construcción tiene que ser concebida más como UN FENÓMENO DE TENSIÓN que como UN FENÓMENO DE RELACIÓN ENTRE PLANOS. Mayor variedad de las posibilidades neoplásticas. Por ejemplo, además de la ortogonal, también construcciones en diagonal combinadas o simultáneas. Introducción del Color como energía independiente.

“Conscientemente he dado paso al Elementarismo, como consecuencia lineal sin rupturas, pero necesaria, y fase superior del neoplasticismo. Se pasa de planteamientos teórico-experimental es impregnados de gran entusiasmo, a un desarrollo teórico-práctico más sólido y consolidado: el Elementarismo.”

Nos queda por ver la definición del concepto de abstracción, al oponer Elementarismo como real y no abstracto, con el que tendremos una base suficiente para establecer una línea o líneas que nos lleven a R. Pietila y J. Utzon. Para Van Doesburg, abstracto y real son nociones relativas e incluso inconstantes, que intentará matizar reiteradamente en sus escritos y manifiestos. Para él, la abstracción provoca un proceso de big-bang, siendo primero un proceso espiritual en el que se aíslan ciertos valores de las cosas reales, pero ocurriendo que cuando estos valores se materializan vuelven a convertirse en reales. Esta conversión de lo abstracto en real denotará para van Doesburg la relatividad del concepto. Sin dar una definición explícita de abstracto, sí deja constantes guías para su concreción: “en efecto, abstracto es tan solo aquello que se realiza en el interior de nuestro pensamiento “. Pero es necesario profundizar en esta afirmación y el proceso que lleva a ella, entendiendo la obra de arte como la capacidad de abstraer de la naturaleza la parte que refleja el Todo y comprendiendo la capacidad que Van Doesburg imprime al artista, que, al crear una obra de arte, ésta consiste en restituir con los medios artísticos propios, a partir del pequeño fragmento que es capaz de ser controlado por su campo de experiencia visual, “la armonía del Todo”, gracias a la experiencia estética que tiene de él: “El Todo entendido abstractamente, según la única ley que domina estas apariencias externas: la ley de la armonía infinita, gracias a la continua superación de lo uno por lo otro”.” J. J. Barba, “Desde Theo Van Doesburg hasta Reima Pietila y Joro Utzon” Revista ArquitecturaN°310 (1997) 24-25

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