Casa en Djerba de Machado Silvetti: arquitectura y clima

Gardinetti, Marcelo

Arquitecto, Editor de Tecnne · La Plata, Argentina

Resumen

La Casa en la isla de Djerba, proyectada por Machado Silvetti, constituye una investigación sobre la relación entre arquitectura, clima y tradición constructiva en el contexto mediterráneo. La vivienda organiza su configuración espacial mediante un volumen central articulado con una circulación perimetral que integra criterios de regulación térmica, privacidad y continuidad espacial. El patio de doble altura actúa como núcleo organizador del programa y favorece la ventilación natural, la iluminación y el equilibrio térmico, mientras que la envolvente controla la incidencia solar mediante masa, sombra e inercia térmica. El proyecto reinterpreta principios de la arquitectura vernácula del norte de África sin reproducir modelos históricos, incorporándolos a una composición contemporánea basada en la modulación geométrica y la secuencia de espacios intermedios. La obra también plantea una reflexión sobre la percepción arquitectónica mediante el tratamiento del claroscuro y la organización del recorrido, demostrando cómo la integración entre forma, materialidad, contexto y desempeño ambiental define una respuesta coherente a las condiciones territoriales de Djerba.

Palabras clave: Machado Silvetti, Casa en Djerba, arquitectura vernácula, arquitectura bioclimática, patio mediterráneo.

Djerba: territorio, clima y memoria como fundamentos del proyecto

La implantación de la vivienda en la isla de Djerba responde a una lectura precisa de las condiciones ambientales y culturales del emplazamiento. El territorio constituye un factor determinante del proyecto, condicionado por un clima semiárido, la proximidad al mar Mediterráneo y una elevada radiación solar. En este contexto, la arquitectura de Machado Silvetti organiza su configuración espacial a partir de las exigencias climáticas del lugar, incorporando la masa edificada, el espesor de la envolvente y la disposición de patios y vacíos como mecanismos de regulación térmica. La envolvente adquiere un papel activo en el control ambiental al reducir la incidencia de la radiación solar y favorecer condiciones interiores compatibles con el clima local.

El análisis territorial sitúa la vivienda dentro de un paisaje caracterizado por una prolongada continuidad histórica. La isla de Djerba conserva una superposición de referencias culturales que abarcan desde los asentamientos cartagineses hasta las asociaciones literarias con el episodio de los lotófagos en la Odisea. Esta condición, reconocida por las iniciativas de protección patrimonial de la UNESCO, otorga al contexto un valor cultural que constituye un componente esencial de la arquitectura climática. En respuesta, el proyecto incorpora elementos de la tradición constructiva local sin recurrir a la reproducción literal de modelos históricos. La luz, la relación con el horizonte mediterráneo y las soluciones vernáculas de control climático se reinterpretan mediante una composición contemporánea que establece continuidad con el paisaje construido.

La vivienda articula las condiciones históricas y ambientales mediante una organización espacial de carácter introspectivo. La geometría, la secuencia de patios y la distribución de los espacios favorecen la generación de sombra, la regulación térmica y la protección frente a las condiciones exteriores. De este modo, el emplazamiento deja de constituir únicamente el soporte físico del edificio para convertirse en el principal argumento del proyecto. La forma arquitectónica, la materialidad y la organización espacial derivan de las características del territorio y de la tradición constructiva de Djerba, estableciendo una relación de continuidad entre el edificio y su contexto ambiental y cultural. Esta integración proporciona el marco para comprender la lógica geométrica y los principios compositivos que estructuran la vivienda.

Geometría y organización espacial: el volumen central y la envolvente

La organización espacial de la vivienda se estructura a partir de la interacción entre dos sistemas geométricos claramente diferenciados. El proyecto articula un volumen cúbico central con una circulación perimetral que lo envuelve, estableciendo una composición en la que permanencia y recorrido se complementan. Esta disposición organiza el programa arquitectónico y responde simultáneamente a las condiciones ambientales del emplazamiento, favoreciendo la privacidad, la ventilación natural y la continuidad espacial. Como resultado, el edificio se configura mediante una secuencia de espacios relacionados entre sí, cuya organización supera la lectura de un volumen compacto y uniforme.

La relación entre el núcleo central y la circulación perimetral trasciende la composición volumétrica para definir dos formas complementarias de ocupar el espacio. El volumen cúbico concentra los espacios principales y expresa una lógica de orden basada en la modulación, la proporción y la estabilidad geométrica, vinculada a la tradición compositiva occidental. En contraste, la circulación envolvente incorpora una secuencia de recorridos, espacios intermedios y áreas protegidas que remiten a las tipologías vernáculas del norte de África, donde las transiciones espaciales desempeñan un papel fundamental en el control climático y en la regulación de la privacidad. La articulación entre ambos sistemas permite integrar principios compositivos de distinta procedencia dentro de una organización coherente.

Esta estructura espacial establece una jerarquía clara entre las áreas de permanencia y los espacios de transición. El núcleo concentra las funciones domésticas principales, mientras que la envolvente organiza los recorridos y actúa como filtro entre el interior y el exterior. La interacción entre ambos sistemas define la lógica distributiva de la vivienda y refuerza el comportamiento ambiental del conjunto mediante la incorporación de espacios intermedios que moderan la incidencia climática. Sobre esta organización se desarrolla el elemento central del proyecto: el patio de doble altura, donde convergen los principios geométricos, ambientales y espaciales que articulan la propuesta arquitectónica.

Machado Silvetti, casa la isla de Djerba, tecnne
Machado Silvetti , House in Djerba

El patio central como núcleo espacial y regulador ambiental

El patio central constituye el elemento organizador de la vivienda y articula tanto la distribución del programa como el comportamiento ambiental del conjunto. En el contexto climático de Djerba, este vacío desempeña un papel determinante en la ventilación cruzada, la captación controlada de luz natural y la regulación térmica de los espacios interiores. Su posición central ordena los recorridos, establece relaciones visuales entre las distintas dependencias y actúa como referencia espacial dentro de una organización de carácter introspectivo. La diferencia de altura entre el patio y las circulaciones perimetrales introduce una secuencia espacial basada en el contraste entre espacios de expansión y ámbitos de transición.

El núcleo se configura mediante un volumen cúbico que incorpora un patio de doble altura organizado a partir de una modulación geométrica regular. Las proporciones del vacío responden a principios compositivos asociados a la tradición occidental, donde la simetría, la proporción y la claridad estructural organizan la percepción del espacio. El patio no resulta de una simple sustracción volumétrica, sino de una operación proyectual que estructura el edificio mediante la relación entre masa y vacío. La doble altura favorece la distribución homogénea de la luz natural y contribuye al comportamiento térmico del conjunto al facilitar la circulación vertical del aire.

La estructura portante del patio se define mediante cuatro columnas que delimitan el espacio central y organizan las cargas del nivel superior. Este sistema sostiene el dormitorio principal, ubicado sobre el vacío como pieza dominante de la composición residencial. El acceso se resuelve mediante una escalera metálica situada en uno de los vértices del patio, cuya ligereza material establece un contraste con la masa de los elementos estructurales principales y facilita la lectura de la organización vertical del edificio. La disposición del programa diferencia con claridad las áreas de uso común de la planta baja y los espacios de carácter privado situados en el nivel superior.

El funcionamiento del núcleo depende de su relación con la envolvente perimetral, responsable de regular las condiciones ambientales y el grado de privacidad de la vivienda. Mientras el patio introduce iluminación, ventilación y continuidad visual, la envolvente proporciona sombra, inercia térmica y protección frente a las condiciones climáticas del exterior. La interacción entre ambos sistemas define el comportamiento ambiental del edificio y demuestra cómo la modulación, la estructura y la organización espacial convergen para responder de manera integrada a las exigencias funcionales, climáticas y culturales del emplazamiento. Esta articulación entre núcleo y perímetro constituye el fundamento de la organización espacial de la vivienda y anticipa el análisis de su envolvente arquitectónica.

La circulación perimetral como sistema climático y espacial

La circulación perimetral constituye uno de los principales mecanismos de organización espacial y regulación ambiental de la vivienda. Su función excede la conectividad entre los distintos niveles al configurar una franja intermedia que controla la transición entre el espacio doméstico y el entorno exterior. Esta envolvente distribuye los recorridos, regula las visuales y actúa como un filtro climático que protege el núcleo central de la radiación solar directa, favorece la ventilación natural y contribuye a la inercia térmica del conjunto. La secuencia de desplazamientos organiza, además, distintos grados de privacidad entre los espacios habitables y el paisaje circundante.

La escalera que envuelve el volumen central constituye el elemento articulador de este sistema de circulación. Su trazado retoma principios presentes en la arquitectura vernácula del norte de África, donde los recorridos exteriores, las galerías y los cambios de nivel participan activamente en el control climático del edificio. Machado Silvetti reinterpreta estos recursos mediante una composición contemporánea en la que la escalera recorre las cuatro caras del cubo, intensificando la relación entre recorrido, volumetría y percepción espacial. El desplazamiento del usuario permite comprender progresivamente la organización del edificio a través de diferentes perspectivas, estableciendo una lectura dinámica de la composición arquitectónica.

La distribución programática se organiza a partir de esta secuencia ascendente. En el primer nivel, la circulación configura una logia que integra el comedor, la cocina y las áreas de servicio bajo la protección de la masa edificada superior. El segundo nivel distribuye los dormitorios de huéspedes mediante un recorrido independiente del núcleo principal, mientras que el tercer nivel conecta los espacios asociados al dormitorio principal y conduce a la terraza. Este recorrido establece una gradación funcional y espacial en la que cada nivel presenta condiciones diferenciadas de uso, privacidad y relación con el paisaje.

La circulación perimetral articula, de este modo, la relación entre el núcleo central y el exterior mediante una sucesión de umbrales que regulan iluminación, ventilación y exposición climática. La organización del edificio no responde exclusivamente a criterios funcionales, sino también al desempeño ambiental derivado de la interacción entre envolvente, masa construida y espacios abiertos. La combinación de estos elementos consolida la dualidad geométrica del proyecto y convierte la circulación en un componente estructurante de la arquitectura, capaz de integrar organización espacial, comportamiento climático y experiencia del recorrido dentro de un único sistema compositivo.

Machado Silvetti, casa la isla de Djerba, tecnne
Machado Silvetti , House in Djerba

Luz, sombra y tradición arquitectónica en la composición del proyecto

El análisis de la Casa en Djerba pone de manifiesto el papel que desempeñan el claroscuro y la dimensión ideológica del proyecto dentro de la propuesta arquitectónica de Machado Silvetti. La producción de sombra forma parte de la organización espacial del edificio y responde tanto a las condiciones climáticas del emplazamiento como a una intención compositiva. En un contexto caracterizado por una elevada radiación solar, la regulación de la luz mediante la volumetría, la profundidad de los vanos y la disposición de patios y recorridos contribuye al desempeño ambiental de la vivienda y define la percepción de sus espacios interiores. Paralelamente, el proyecto expresa una posición crítica frente a determinadas convenciones de la arquitectura moderna mediante la reinterpretación de recursos históricos y vernáculos.

La interpretación desarrollada por K. Michael Hays (1998) sobre la obra de Jorge Silvetti ofrece un marco de referencia para comprender esta aproximación. Según Hays, la arquitectura hace visibles determinados marcos ideológicos al someterlos a procesos de reinterpretación formal. En la Casa en Djerba, recursos como la oblicuidad, la anamorfosis y el tratamiento del claroscuro modifican la percepción convencional del espacio y favorecen lecturas múltiples del edificio. La noción de la belleza de las sombras (Hays, 1998) adquiere relevancia como criterio compositivo al otorgar valor arquitectónico a la gradación de la luz, la penumbra y la ambigüedad espacial. En este sentido, la sombra deja de entenderse únicamente como consecuencia de la forma para convertirse en un componente activo de la configuración arquitectónica.

Esta aproximación se manifiesta también en la articulación de distintas tradiciones proyectuales. La modulación del volumen cúbico, la presencia de columnas y la claridad geométrica remiten a principios compositivos de la tradición clásica, mientras que el patio, las galerías y la secuencia de recorridos recuperan soluciones propias de la arquitectura del norte de África. La integración de estos referentes no responde a una superposición de elementos formales, sino a una reorganización de sus principios espaciales dentro de una composición unitaria. El claroscuro contribuye a establecer continuidad entre estos sistemas al reforzar la relación entre masa, vacío, profundidad y percepción.

La materialidad del edificio participa directamente en esta construcción espacial mediante superficies capaces de modular la incidencia de la luz a lo largo del día. La interacción entre volumen, textura y orientación produce variaciones continuas en la percepción de los espacios interiores y exteriores, incorporando el ciclo solar como un componente de la experiencia arquitectónica. Desde esta perspectiva, la lectura propuesta por Hays (1998) permite comprender la obra de Machado Silvetti como un proyecto en el que la luz, la sombra, la composición y la materialidad convergen para construir una arquitectura que responde simultáneamente a las condiciones ambientales, a la tradición disciplinar y a una reflexión crítica sobre el habitar.

Materialidad, inercia térmica y adaptación al clima mediterráneo

La selección de los materiales en la Casa en Djerba responde a las condiciones climáticas del emplazamiento y al objetivo de optimizar el comportamiento térmico de la vivienda mediante recursos pasivos. En un contexto mediterráneo semiárido, caracterizado por una elevada radiación solar y amplias oscilaciones térmicas diarias, la envolvente arquitectónica se concibe como un sistema de regulación ambiental capaz de reducir la dependencia de mecanismos de climatización mecánica. La elección de materiales con alta inercia térmica permite almacenar parte de la energía absorbida durante el día y liberarla gradualmente cuando disminuye la temperatura exterior, contribuyendo a la estabilidad térmica de los espacios interiores.

La piedra y los revestimientos de tonalidad clara desempeñan un papel central dentro de este comportamiento ambiental. La elevada masa de los elementos pétreos favorece la acumulación térmica, mientras que las superficies blancas reducen la absorción de radiación solar mediante un mayor índice de reflexión. Estas propiedades se complementan con la configuración volumétrica del edificio. Los cuerpos escalonados, los voladizos y la circulación perimetral proyectan sombras sobre las fachadas y disminuyen la incidencia directa del sol durante las horas de mayor exposición. La interacción entre materialidad y geometría convierte a la envolvente en un sistema integrado de control climático, donde la forma arquitectónica participa activamente en el desempeño ambiental del conjunto.

La reinterpretación de la arquitectura vernácula se fundamenta en la incorporación de principios espaciales y constructivos desarrollados históricamente en el norte de África. La organización mediante patios, la fragmentación volumétrica y la secuencia de espacios intermedios recuperan soluciones tradicionales de adaptación climática, reinterpretadas mediante criterios contemporáneos de composición, construcción y organización espacial. El proyecto no reproduce modelos históricos de manera literal, sino que incorpora su lógica ambiental dentro de un sistema arquitectónico coherente con las condiciones actuales de diseño y construcción.

La relación entre forma, materialidad y clima define el funcionamiento de la vivienda. El espesor de los muros, la orientación de los vanos, la disposición de los espacios abiertos y las propiedades térmicas de los materiales conforman un conjunto de decisiones proyectuales orientadas al confort ambiental. La Casa en Djerba evidencia cómo la integración entre recursos pasivos, tradición constructiva y técnicas contemporáneas permite desarrollar una arquitectura adaptada a las condiciones específicas del lugar, en la que el comportamiento térmico deriva de la interacción entre la configuración espacial, la envolvente y la materialidad del edificio.

Arquitectura contemporánea y reinterpretación del territorio

La Casa en la isla de Djerba de Machado Silvetti constituye un caso de estudio sobre la relación entre arquitectura contemporánea, contexto climático y tradición constructiva en el ámbito mediterráneo. El proyecto integra principios compositivos, ambientales y culturales dentro de una organización espacial coherente, en la que la forma arquitectónica deriva de las condiciones específicas del emplazamiento. La articulación entre el patio central, la circulación perimetral, la envolvente y la materialidad evidencia un proceso de diseño que incorpora simultáneamente criterios de desempeño ambiental, organización funcional y continuidad con el contexto histórico.

La vivienda plantea una interpretación contemporánea de recursos presentes en la arquitectura vernácula del norte de África, incorporando soluciones pasivas de regulación térmica, espacios intermedios y una organización introspectiva adaptada a las condiciones climáticas de Djerba. Estas decisiones proyectuales permiten establecer una relación consistente entre el edificio y el territorio, en la que las características geográficas, ambientales y culturales del lugar se integran como variables fundamentales del proceso de diseño. El proyecto demuestra que la reinterpretación de principios tradicionales puede generar respuestas arquitectónicas compatibles con las exigencias técnicas y constructivas contemporáneas sin recurrir a la reproducción literal de modelos históricos.

En conjunto, la obra pone de manifiesto la capacidad de la arquitectura para articular forma, clima, materialidad y contexto dentro de un sistema proyectual unitario. La modulación del volumen, el control del claroscuro, la organización de los recorridos y el empleo de materiales de alta inercia térmica conforman un conjunto de decisiones que responden de manera integrada a las condiciones ambientales y al programa doméstico. Desde esta perspectiva, la Casa en Djerba aporta una reflexión sobre la adaptación de la arquitectura al territorio, entendida como un proceso de interpretación crítica de las condiciones locales mediante recursos proyectuales, constructivos y espaciales propios de la disciplina.

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Bibliografía

Machado Silvetti. (s.f.). House in Djerba, Tunisia. Material documental y gráfico.

Imágenes: ©Machado Silvetti

Machado Silvetti, House in Djerba, Tunisia

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Marcelo Gardinetti
Marcelo Gardinetti

Arquitecto, editor y director de Tecnne desde 2011.
Investigador en teoría y crítica de la arquitectura moderna y contemporánea.
La Plata, Argentina.
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-6679-7951

Artículos: 1232