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Casa Schröder Rietveld

Gerrit Rietveld, Schröder House, tecnne

Concertacion de planos, lineas y colores

A fines de 1923, Gerrit Thomas Rietveld fue comisionado para diseñar una pequeña vivienda en un terreno que debían elegir ambos en las afueras de Utrecht. El programa era impreciso y la necesidad de un uso flexible requería una solución que renovara del concepto tradicional de vivienda familiar. El resultado alcanzado por Rietveld es un proyecto distintivo, uno de los más importantes logros del heterogéneo movimiento De Stijl.

El diseño de la casa Schroder re-interpreta el programa de vivienda para promover en su interior múltiples variantes espaciales. La planta superior es, en esencia, una planta libre que mediante pantallas móviles permite delimitar compartimentos cerrados en diferentes disposiciones. El tratamiento volumétrico compuesto por entidades planas solapadas detenta una sensación de ingravidez resultado de una equilibrada concertación entre formas puras y colores primarios. La casa Schröder es una de las más virtuosas obras del periodo entre guerras y en ella ven revelados los conceptos de arte total que promulgaba el grupo.

Introducción

Después de la muerte de su esposo, la Sra. Schröder decidió abandonar la vivienda que habitaba1 y le propuso a Rietveld, quien había trabajado en los diseños interiores de esa casa, buscar un terreno disponible para erigir una vivienda pequeña y flexible. Después de analizar varias posibilidades, se decidieron por un pequeño terreno las afueras de Utrecht, sobre la calle Prins Hendriklaan. El terreno estaba al final de un edificio de casas en hilera, un bloque macizo de ladrillos de tres niveles, en esquina con la prolongación de la calle Laan van Minsweerd, que terminaba en un canal cercano, pero a la altura del lote no estaba abierta. Esta circunstancia fue determinante en la implantación de la casa, debido a que propietario y proyectista estaban convencidos de la futura apertura de la calle -que nunca sucedió- y por esta razón ubicaron el acceso a la vivienda sobre esa vereda2.

Rietveld Schröder tecnne

El proyecto fue pensado en términos espaciales desde el comienzo; Rietveld desarrollo un modelo en masa de madera para experimentar la forma de la casa antes de dibujar los planos, tomando como figura base un cubo aplanado3. También experimentó con una maqueta de cartón y palillos de madera según puede verificarse en fotografías de época. Rietveld buscaba romper la forma monolítica de la caja desarticulando su envolvente. La relación entre planos, aberturas y demás elementos que componen la fachada no seguía ningún orden geométrico ni se regía por un módulo estándar. La dimensión de cada una de las partes y las relaciones de estas entre sí, estaba regida por la sensación visual que causaba a ojos de Rietveld las variaciones que realizaba en el modelo.

El primer diseño que Rietveld llevó a la Sra. Schröder no contó con su aprobación. Le pareció condicionado por las formas tradicionales de construcción y lo conminó a realizar un proyecto más innovador y de mayor flexibilidad programática4. Esta negativa instiga a Rietveld a trabajar con una mayor amplitud de conceptos. Su búsqueda se focaliza en dos nociones básicas que mantiene hasta el diseño final: una planta libre que pueda dividirse en compartimentos privados y una envolvente establecida que rompa la planitud volumétrica establecida bajo los principios neoplásticos y sus propias experiencias perceptivas. El resultado final exhibe una obra que complementa ambas búsquedas de manera novedosa.

Rietveld y el tratamiento de la envolvente 

La casa se define mediante una forma cubica aplastada, apoyada sobre la medianera de las casas en hileras. La cualidad sobresaliente de ese volumen es la contextura de las fachadas. Rietveld aplica los mayores recursos de diseño en la composición de la envolvente exterior, obsesionado en la descomposición de la geometría en términos cuasi pictóricos de líneas y planos diferenciados por el uso del color. El cerramiento exterior está concebido como una sumatoria de entidades reconocibles donde cada plano y cada pilar preserva su identidad, pero todos interactúan entre sí. Al igual que en el diseño de muebles, Rietveld hace que planos y líneas se extienden más allá de los puntos de intersección, forjando una sensación de ingravidez en cada frente. El solape enfatiza el carácter unitario de cada entidad, y su individualidad visual esta acrecentada por la presencia del color.

Rietveld Schröder tecnne

Estos componentes, diferenciados en forma y tamaño y ordenados por un trazado sensorial que proviene de la propia experiencia visual de Rietveld se relacionan entre sí de distintas maneras, siguiendo una serie de recursos de diseño que Rietveld construye de manera precisa:

Todos los elementos, planos o lineales, se extienden más allá del punto de intersección con cualquier otro elemento.

Los planos horizontales atraviesan los verticales como si estuvieran acanalados, simulando estar embutidos en estos.

Los pilares nunca interceptan los planos en las esquinas.

Los elementos lineales actúan como ejes del sistema de composición.

En los solapes, siempre un plano supera el borde del otro.

La intersección de planos genera vacíos o “planos transparentes”.

Los elementos también se diferencian por el uso del color.

La independencia de los elementos también se construye mediante la disociación de las partes.

La distensión de los elementos componentes es determinante para alcanzar el efecto de descomposición del volumen. Al tratar los vanos como vacíos que resultan de la posición aleatoria de los planos, el cerramiento transparente se define como una entidad autónoma de igual modo que el resto de las partes. La independencia de cada uno de los elementos se ratifica según su característica y su ubicación a través del color. Rietveld utiliza tres tonos de gris, el blanco y el negro en las superficies autónomas y el rojo, azul o amarillo para los elementos lineales. En los muros se asiste en la tendencia óptica que tienen los planos a avanzar o retrasarse por efecto del color. Cada plano es tratado con diferentes valores de oscuridad o claridad. Los planos blancos se ubican delante de los grises para acentuar la separación entre ambos; de este modo, el blanco parece avanzar y el gris retroceder. La puerta principal, de color negro, también se identifica como elemento autónomo debido al fuerte contraste que presenta entre las superficies blancas de los planos que la rodean.

Rietveld Schröder tecnne

Los dinteles y carpinterías están pintados de negro para inducir otro efecto visual. De día, la mayor cantidad de luz en el exterior respecto al interior de la vivienda hace que los vidrios parezcan oscuros y el dintel se desvanece en el plano. De noche, cuando la luz del interior es más intensa, se funde en la oscuridad de los planos exteriores logrando el mismo efecto. La ventana ubicada en la arista superior no constituye una barrera óptica y al no intersecar los planos de fachada en sus aristas, la casa consigue un gran dinamismo visual.

Rietveld, propuesta de flexibilidad interior

El espacio interior de la vivienda es flexible y continuo. La planta está concebida alrededor de un núcleo central que contiene la escalera y los servicios. Se ingresa a una pequeña sala que en una de sus esquinas tiene una plataforma de reducidas dimensiones elevada por cuatro escalones. El pasillo extiende el hall de acceso hasta el estudio, ubicado sobre la única medianera de la casa. A ambos lados del acceso hay habitaciones individuales conectadas entre sí. La habitación de la izquierda, relativamente pequeña, está destinada a biblioteca. A la derecha se encuentra la cocina, el comedor y un dormitorio de servicio. La escalera, de forma helicoidal, se encuentra al trasponer una puerta ubicada sobre la plataforma elevada del acceso.

Rietveld Schröder tecnne

La caja de escalera es el eje sobre el que se articula la planta alta, donde se desarrollan las actividades diarias y se alcanzan las mejores vistas al entorno. El único elemento fijo en esa planta es el baño. El resto de la superficie es abierta y cuenta con una serie de planos verticales móviles que permiten modificar el espacio único en habitaciones más pequeñas de acuerdo a las necesidades. El diseño de los paneles móviles de la planta alta fue realizado por la señora Schröder sin la participación de Rietveld, pero con su consentimiento. Esta colaboración enriqueció la vivienda, al permitir una alternancia espacial y distintas relaciones: los espacios que se compartimentan a la izquierda de la escalera están destinados a dormitorio y zona de trabajo; los de la derecha a la zona de estar, un comedor y un pequeño dormitorio. A pesar de la transparencia del primer piso, las diferentes articulaciones ofrecen una variedad de experiencias espaciales debido a las diferentes visuales e ingresos de luz en las tres caras libres de la casa. El lado restante ofrece un contraste duro, dinamizado por los elementos verticales y el color. El hueco de la escalera puede quedar abierto o cerrarse mediante pantallas de vidrio. Los muebles se complementan en el espacio empotrados en los escasos muros fijos. Una variedad de colores compone una trama demarcatoria que abarca piso, paredes y cielorrasos. Todos los elementos de la arquitectura están asociados a una concertación original de colores para individualizar las entidades componentes y establecer las jerarquías del espacio.

“Las paredes, también asociadas por el color, están relativamente separadas del suelo y del techo. Por ejemplo, el techo del pequeño estudio del fondo es negro y el suelo gris y negro; el negro del plano superior, aparentemente desligado de los blancos planos verticales de las paredes, tiende a presionar el volumen hacia abajo, y aparenta ajustar las proporciones de una habitación demasiado estrecha. Al distender el vínculo entre los planos horizontales y verticales, los diseñadores evitaron el rígido carácter de compartimentos estancos y crearon un animado espacio interior. Los críticos han sugerido que la Casa Schroder fue planeada de dentro hacia afuera y que las formas del exterior son el resultado de las determinantes funcionales que dieron forma al interior. Ninguna de estas dos ideas, aun sugiriendo la realidad de la situación, son susceptibles de un análisis minucioso 5”.

La mayor parte del mobiliario de la casa está integrado a la arquitectura de tal manera que parece pertenecer a ésta. El resto lo componen muebles que Rietveld desarrolló en años anteriores y la silla Zig zag, que fue diseñada para la vivienda.

La materialización

La casa fue construida sobre ocho pilotes de hormigón armado. El uso estructural del hormigón armado esta limitado a las vigas de cimentación y las losas horizontales y verticales de los balcones. Según Theodore Brown, “Una posible explicación es que el arquitecto no tuviera mucha confianza al utilizar un material relativamente nuevo. Pero la verdadera, aunque sorprendente explicación, es que este delicado sistema de planos discontinuos y flotantes fue realizado con ladrillo tradicional holandés y madera, revestidos para crear la sensación de una superficie homogénea. Una vez que conocemos este hecho, queda claro por qué estas partes no podían ser construidas en voladizo6

El piso, entrepiso y estructura de techo está realizada con viguetas de madera. Los balcones de hormigón descansan sobre los muros de mampostería y perfiles de hierro horizontales doble “T” rellenos con madera generar la sensación de que se trata de un prisma uniforme. En algunos casos donde fue necesario se colocaron los perfiles de hierro verticales que se observan en la fachada tratados del mismo modo que las vigas. Los paneles deslizantes interiores están fabricados con placas de madera contrachapeadas rellenas de corcho y asfalto, para evitar que el peso afectara el deslizamiento. En todos los casos Rietveld utilizó materiales económicos –ladrillos, maderas- y los adaptó con técnicas metódicas y artesanales a los fines formales que deseaba.

Consideraciones finales

La vivienda tuvo rápida difusión en revistas y artículos, y recogió comentarios favorables y criticas diversas. En 1925, Badovici publicó una reseña de la casa en L’Architecture vivante; también la revista De Stijl y el primer ejemplar de los Bauhausbücher 1: International Architecture de Walter Gropius. En 1926, El Lissitzky expresó:

 “…  la casa Schröder de Utrech es una obra excelente y singular. Ya la vista exterior produce la sensación de que lo que se esconde tras esos muros debe ser el nuevo trabajo de Rietveld, uno de los más destacados practicantes del nuevo arte de la vivienda. No es un estudioso de la arquitectura, sino un carpintero, que no sabía dibujar planos de una manera rutinaria. Todo lo hace con maquetas, sintiendo las cosas con sus manos; y por ello su producto no es abstracto. De ahí que no podamos juzgar obras como esta en las fotografías, pues éstas nos dan solamente la vista y no la vida de la forma. Todo el piso superior es como un único y enorme espacio en el que el mobiliario, a excepción de las sillas, está dispuesto (es decir: incorporado a la estructura): los armarios, los sofás-camas y las mesas están dispuestas como los edificios de una ciudad, de suerte que hay zonas para el movimiento y zonas para el uso que se asemejan a calles y plazas7.

Meses después de finalizar la obra, Rietveld instaló su estudio en la casa8. La Sra. Schroder se asoció a su estudio y ambos ejecutaron varios proyectos en una relación profesional que duró hasta 1938. En la década del 30 Rietveld y Schröder realizaron varias reformas en el interior de la casa. Durante la segunda guerra mundial, una bomba que cayó muy cerca y le provocó daños considerables, pero fue reparada una vez finalizada la contienda bélica. En 1974 la casa fue restaurada por completo y pasó formar parte del Centraal Museum Utrech. La Ultima restauración fue realizada bajo la dirección de Bertus Mulder en 1987, quien prestó especial atención por recuperar los efectos visuales que Rietveld utilizó en 1924. En el año 2000 fue incluida por la UNESCO en la lista de edificios Patrimonio de la Humanidad.

 “sin preocuparnos por adaptar de algún modo la casa a las construcciones tradicionales de los Prins Hendriklaan, nos limitamos a unirla a la casa adyacente. Era lo mejor que podíamos hacer: destacarla en un contraste lo más fuerte posible. Lógicamente era muy difícil ajustar esta idea al código constructivo local. Por esa razón, la casa presenta, en su piso bajo, una disposición bastante tradicional, es decir, con sus muros fijos; en el nivel superior, sin embargo, simplemente añadimos un ático, y en el hicimos la casa que queríamos hacer9

La Casa Schröder es una obra que rescata los principios neoplásticos, pero fue desarrollada según la singular visión de Rietveld. La ingeniosa resolución interior absorbió las divergencias del programa de forma sistémica, sin circunscribir su diseño a los esquemas del momento10. El equilibrio de planos y líneas en la composición de las fachadas adiciona al lenguaje arquitectónico una sensación de ingravidez pictórica. La masa se desarticula en elementos autónomos que se adosan a su estructura mediante una serie de recursos que Rietveld pone en funcionamiento para transformar una vivienda familiar en un juego plástico auténtico, sutil y absoluto.

©Marcelo Gardinetti

Notas:

1 “en 1923 falleció repentinamente su marido y Truus Schröder encontró la oportunidad de abandonar el apartamento burgués de Biltstraat y acomodarse en un lugar más acorde a su nueva economía y sus propios principios. En un primer momento, pensó en algo temporal y de alquiler que cubriera los seis años que faltaban para que sus hijos acabasen sus estudios primarios. Tras este periodo, pensaba trasladarse junto a su hermana a Amsterdam, un lugar más cosmopolita y con mayores oportunidades para satisfacer sus inquietudes culturales. Tanto ella como Rietveld buscaron el apartamento ideal para remodelarlo acorde a esta nueva situación y compatible con la manera que ella entendía la educación de sus hijos. Al no encontrar nada de su agrado, el arquitecto le convenció para que construyera algo “ex-novo” adaptado a sus ideas e idiosincrasia. Truss nunca había pensado en abordar semejante empresa, pero al final se decidió animada por la posibilidad de poder comenzar a concebir desde cero ese nuevo espacio. Para Rietveld emprender ese nuevo proyecto significaba dar un salto al vacío, pues era la primera vez en su trayectoria profesional que se enfrentaba a una obra de arquitectura. No hubo entre ellos contrato que acotase ni costo, ni superficie, ni honorarios y tampoco acordaron cómo sería su colaboración. No les hizo falta, los dos tuvieron claro desde el principio que para ambos era la oportunidad de hacer un experimento” Elena Fernández Salas, Schröder – Rietveld: habitar la flexibilidad: binomios creadores necesarios para la reformulación del espacio doméstico. “Palimpsesto”, Desembre 2011, núm. 03, p. 5-7.

2 “Los diseñadores presumieron que con el tiempo la calle Laan van Minsweerd se prolongaría -de ahí que la entrada principal este situada en el lado sudeste- y que el paisaje no se vería alterado a causa de las restricciones gubernamentales entonces en vigor para el desarrollo de esa área. Ambas suposiciones resultaron erróneas, ya que la calle no fue prolongada y desde 1924 esta zona ha sido desfigurada por una super autopista que constituye una barrera visual y acústica entre la ciudad y el campo, destruyendo de esta forma la relación primitiva ciudad-casa-campo. Dada su proximidad al campo, el lugar era estéticamente deseable, pero físicamente, debido a su pequeño tamaño y a su limitación por de los edificios colindantes, era muy feo. En efecto, a un observador de hoy en día, parece extraño que se pudiera construir algo que no fuera otra espantosa casa en hilera” Theodore M. Brown, The Work of G Rietveld architect, Cap. III, Utrecht, A.W. Bruna & Zoon, traducido por Ana Guadaño y Rafael García en ETSAM, Cuaderno de Notas Núm. 2 (1994) ISSN: 1138-1590

3 “En 1923, Rietveld participó en la construcción de dos modelos arquitectónicos de cartón: uno con el pintor y diseñador De Stijl, Vilmos Huszar, para un diseño de interiores, Colour-Space Composition, y otro para el proyecto del Hotel Particulier de van Doesburg, que se exhibió en la misma exposición de Paris De Stijl mencionada anteriormente. Rietveld ciertamente pudo haber construido el modelo de casa original de Rietveld Schroder de la misma manera, pero en su lugar, optó por construirlo como modelo de masas… La aparente contradicción entre el modelo de masa de madera maciza de Rietveld de la casa de Rietveld Schroder y la espacialidad de la casa en sí puede ahora entenderse mejor a través del modelo de paradigmas de anidación de Bachelard. Su modelo de masa de madera no se hizo antes de un cambio de paradigma de estilo, sino que utilizó deliberadamente el paradigma de la forma como masa para explorar un aspecto del diseño. El hecho de que el modelo de masa original muestre aberturas y paredes casi exactamente iguales a las del diseño final indica que no se trataba simplemente de una versión temprana y mal formada del proyecto final. Además, el montaje cúbico de Rietveld de planos de vidrio sobre el modelo de masa indica claramente que era plenamente capaz de crear el resto del modelo en elementos planares en ese momento” Matthew Mindrup, Material Models and Immaterial Paradigms in the Rietveld Schröder House, Journal of Architectural Education, pp. 44–52 ª 2008 ACSA

4 “Inicialmente, Rietveld ideó un modelo que ya parecía moderno, pero que de hecho mostró las mismas inhibiciones que la silla de 1908. Tenía poco de la amplitud que había dominado en sus sillas posteriores. Realmente no le atrajo a Truus Schröder. Rietveld la había subestimado. Despegó diciendo: “Quizás pueda hacerlo mejor que esto”. Y pudo, sin duda, por el desafío que enfrentó. Unas semanas más tarde, produjo un diseño diferente, que, con algunas alteraciones en los espejos, ha servido para construir la casa. En esas pocas semanas, Rietveld, inspirado por Truus Schröder, experimentó un tremendo desarrollo en la arquitectura. Descubrió los medios para convertir la arquitectura en arte espacial” Bertus Mulder, Gerrit Thomas Rietveld – Life Thoughts Work, Netherlands, Sun Publishers, 2010.

5 Theodore M. Brown, Op. Cit.

6 Theodore M. Brown, Op. Cit.

7 La Casa Rietveld/Schroder en De Stijl 1917-1931, Visiones de una Utopía Madrid, Alianza Editorial 1982 Transl. 1986 pág. 139

8 “Cuando terminó la casa, Truus Schröder vio que Rietveld había demostrado de lo que era capaz, tanto como fabricante de muebles como arquitecto. Ella lo alentó a seguir su carrera en arquitectura. Rietveld se lo tomó en serio, aunque pensó que todavía no se sentía preparado para ello. Truus Schröder hizo todo lo posible para ayudarlo. Ella apoyó financieramente a su familia y le permitió usar su habitación de la planta baja como estudio. Trabajó allí desde 1925 hasta 1932. Luego se mudó a Oudegracht 55. Bertus Mulder, Op. Cit.

9 La Casa Rietveld/Schroder Op. Cit. pág. 136

10 “a partir de lo que se dio en el exterior y de lo que Truus Schröder quería realizar en el interior, se refinó cada transición entre lo interno y lo externo. Esto se hizo tan meticulosamente, que en la casa se puede experimentar un espacio que va desde la mayor amplitud posible hasta el refugio más íntimo, con infinitas variedades en el medio. Este espacio es una realidad humana porque atrae al espectador y lo hace pasar por todos los diversos grados de intimidad interior y la apertura exterior, y toda una gama de tensiones entre dos. Para quienes ingresan por primera vez, esta es una experiencia deslumbrante; Es la experiencia del espacio puro. Se mejora aún más por los medios elementales inmediatos por los cuales se define el espacio y que son directamente perceptibles: planos y líneas, blanco y negro, rojo amarillo y azul, y varios grises que regulan el reflejo de la luz” Bertus Mulder, Op. Cit.

Abstract

At the end of 1923, Gerrit Thomas Rietveld was commissioned by Mrs. Schröder to design a small house on a plot of land to be chosen by both in the outskirts of Utrecht. The programme was imprecise and the need for flexible use required a solution that renewed the traditional concept of family housing. The result achieved by Rietveld is a distinctive project, one of the most important achievements of the heterogeneous De Stijl movement.

The design of the Schroder house is defined in the way of interpreting the program and the multiple spatial variants it offers inside the dwelling. The upper floor is essentially a free floor which, by means of mobile screens, allows closed compartments to be delimited in different layouts. The volumetric treatment composed of overlapping flat entities has a sensation of weightlessness resulting from a balanced agreement between pure forms and primary colours. The Schröder house is one of the most virtuous works of the period between the wars and it reveals the concepts of total art promulgated by the group.

Bibliografía

Fernández Salas, Elena. Schröder – Rietveld: habitar la flexibilidad: binomios creadores necesarios para la reformulación del espacio doméstico. “Palimpsesto”, Desembre 2011, núm. 03

Friedman Milderd, ed: De Stijl 1917-1931 Visiones de una Utopía. Versión española de Fernando Villaverde. Madrid, Alianza Editorial 1982 Transl. 1986

Brown, Theodore M., The Work of G Rietveld architect, Cap. III, Utrecht, A.W. Bruna & Zoon, traducido por Ana Guadaño y Rafael García en ETSAM, Cuaderno de Notas Núm. 2 (1994)

Mindrup, Matthew. Material Models and Immaterial Paradigms in the Rietveld Schröder House, Journal of Architectural Education, pp. 44–52 ª 2008 ACSA

Mulder, Bertus. Gerrit Thomas Rietveld – Life Thoughts Work, Netherlands, Sun Publishers, 2010

Crédito de las fotografías: © Stijn Poelstra, Centraal Museum

Dibujos: © Luisa Beltrán González, Casa Rietveld- Schröder. Arquitectura y color, Universitat Politecnica de Valencia / Esoeranza Muino, Color Theory, Spring 2016

TECNNE | Arquitectura y contextos


  Abril de 2012. Actualizado en septiembre de 2019                

 

 

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