El brise-soleil en la obra de Le Corbusier surge como solución técnica frente a las restricciones del muro cortina. Con el tiempo, evoluciona hasta consolidarse como principio arquitectónico capaz de reconfigurar el papel de la fachada. Desde las primeras experiencias en Barcelona y Argel, el dispositivo se incorpora como sistema de control climático que modula la radiación solar y mejora las condiciones ambientales interiores, a la vez que adquiere valor expresivo y constructivo. En este camino, el brise-soleil se transforma en componente formal que aporta profundidad plástica, densidad visual y orden modular a las envolventes. Su uso reiterado posibilita la definición de un lenguaje proyectual reconocible, asentado en la tectónica del hormigón y en la articulación entre estructura, sombra y ritmo compositivo, constituyéndose en una herramienta estable dentro del repertorio corbusierano.
El desarrollo del brise-soleil en la obra de Le Corbusier
“En 1929, Le Corbusier había escrito con arrogancia que la solución de la era de la máquina, la «respiración exacta», permitiría construir la misma casa en cualquier lugar, pero a principios de la década de 1930 cambió de opinión. La Casa Baizeau para Túnez ya había revelado el potencial del esqueleto Dom-ino para proporcionar una veranda sombreada en el borde del edificio.”1
El brise-soleil en la obra de Le Corbusier se origina para resolver problemas derivados de la radiación solar directa en fachadas de vidrio, especialmente en contextos climáticos cálidos, donde la ganancia térmica comprometía el confort interior. Su eficacia dependía de la orientación y del rigor en la implementación, donde estudios comparativos y simulaciones ambientales confirman su aporte a la reducción de la temperatura interior y una regulación uniforme de la luz natural.
Con el tiempo, trascendió su condición como dispositivo de control climático para incorporarse a la lógica formal de los proyectos, redefiniendo la relación entre el cuerpo arquitectónico y la fachada. El brise-soleil otorgó una mayor profundidad volumétrica e introdujo una textura rítmica en la envolvente que transformó la percepción del edificio. La secuencia de proyectos en los que fue aplicado por Le Corbusier, evidencia un proceso de experimentación continua. La variación en la modulación, la escala y la materialidad del brise-soleil resuelta en cada proyecto, testimonia la progresiva consolidación de este recurso como componente estructural y expresivo de la arquitectura corbusierana.

Origen y evolución del brise-soleil
“En 1933, en un proyecto de viviendas de bajo coste para Barcelona, organizó sus viviendas como una versión moderna y compacta de una casbah, y dotó a las fachadas de celosías móviles y a los tejados de una densa protección de césped. La búsqueda de un elemento de protección solar viable se aceleró gracias a los repetidos viajes del arquitecto al norte de África. Los apartamentos Ponsich, que nunca se construyeron, para Argelia, demostraron cómo un edificio alto podía combinar fachadas de vidrio y una estructura de celosías protectoras. Al realizar esta innovación, Le Corbusier Se esmeró en preservar la integridad de su vocabulario arquitectónico, al tiempo que buscaba un equivalente moderno a las celosías de madera «mashrabyas» de los edificios árabes o a las celosías de ladrillo «claustras» que había visto en Marruecos.”2
La arquitectura del Movimiento Moderno, gestada en Europa central durante las primeras décadas del siglo XX, priorizó la maximización de la luz natural y la ventilación cruzada mediante el uso extensivo de superficies vidriadas. Le Corbusier proyectó en 1929 el edificio de la Cité de Refuge en París siguiendo esa tendencia, mediante la incorporación de un muro cortina transparente en toda la superficie de la fachada. Sin embargo, la intensa radiación solar del mediterráneo puso en evidencia las limitaciones del muro cortina de vidrio, que generaba un sobrecalentamiento severo de los espacios interiores. Como señala Cohen:
“La «Cité de refuge» también se inspira en los transatlánticos para la estanqueidad. Le Corbusier aplica aquí el principio de la «respiración exacta», abandonado en Moscú. Los canales de ventilación tienen como objeto ventilar y calentar de forma «higiénica» mediante unos circuitos independientes en los pasillos, dormitorios comunes e individuales de los residentes. Pero la ausencia de toda refrigeración en verano y la imposibilidad de abrir las ventanas fijas de la fachada sur condenarán al fracaso este incompleto enfoque.”3
El fracaso climático de este edificio, que implicó un proceso judicial debido a la insalubridad causada por el exceso de calor4, marcó un punto de inflexión en la reflexión corbusierana sobre la fachada. Esta experiencia motivó el desarrollo de dispositivos arquitectónicos capaces de mediar entre transparencia, control solar y confort ambiental, profundizando la investigación sobre la inercia térmica, la ventilación natural y el control de la radiación solar.5
Durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, La Cité de Refuge resultó dañada, sufriendo daños estructurales significativos. Le Corbusier intervino en el proceso de reconstrucción de la fachada, que había quedado completamente destruida, y aprovechó la ocasión para incorporar una marquesina. Este elemento reconfiguró la relación del edificio con el espacio público y acentuó su carácter funcional dentro del conjunto urbano.6
En el proyecto del edificio Clarté en Ginebra de 1930, Le Corbusier profundiza su reflexión sobre la fachada de vidrio y los mecanismos de protección solar asociados a ella. La losa de entrepiso, dispuesta a medios niveles, superaba el plano de vidrio, creando un dispositivo pasivo que permitía la penetración controlada de la luz solar invernal y reducía la incidencia directa de la radiación estival.7

El concepto de brise-solei
El concepto de brise-soleil en la obra de Le Corbusier se vincula estrechamente con su experiencia en regiones de clima cálido. En agosto de 1931, cuando Le Corbusier visitó Argelia, exploró la famosa Casbah de Argel, y también viajó al sur, al Valle de M’Zab que posee una arquitectura vernácula muy similar en sus principios.
En 1933, en un proyecto de viviendas sociales en Barcelona, diseñó un sistema de lamas giratorias de sección cruciforme y una densa protección de césped en la cubierta. Este mecanismo era eficaz contra la radiación estival, pero resultaba excesivo para los inviernos mediterráneos, revelando la dificultad de adaptar un mecanismo fijo a condiciones climáticas variables.8
Esta serie de desarrollos dieron origen al concepto de Brise Soleil, que madura en esos años, cuando incorporó geometrías escalonadas en el complejo Durand-Oued de Argel, como lo expresa en el volumen 2 de sus obras completas:
“Las fachadas cuentan con grandes ventanales en los lados este y norte, y en los lados oeste y sur, los mismos ventanales están equipados con Brise-Soleil (dispositivos especiales diseñados para impedir la entrada directa de luz solar al apartamento).”9
Sin embargo, las condiciones locales de latitud y radiación diferían de las centroeuropeas, y este patrón producía produciendo sombras insuficientes.10 En los siguientes estudios para Argel desarrolló una celosía fija11 que anticipaba el esquema aplicado en el Ministerio de Educación y Salud de Río de Janeiro de 1936.
Le Corbusier fue nombrado asesor para el proyecto del Ministerio de Educación y Salud por el ministro Gustavo Capanema, Lucio Costa, Oscar Niemeyer, Alfonso Reidy, Carlos Leao, Jorge Moreira y Hermani Vasconcelos como colaboradores locales. Los arquitectos brasileños entendieron la imposibilidad de trasladar el plano uniforme de vidrio en la fachada, con las condiciones climáticas de Río de Janeiro, donde la radiación directa genera deslumbramiento y una carga térmica elevada que compromete el desempeño ambiental de los espacios interiores.
En este contexto, la incorporación del brise soleil adquirió un papel operativo. En el Ministerio de Educación y Salud, Le Corbusier actuó como figura determinante para materializar este dispositivo de control solar, cuya modulación y disposición permitieron regular la incidencia de luz, estabilizar el microclima interior y anticipar soluciones que luego se integraron de manera recurrente en la arquitectura brasileña. 12
La consolidación formal del Brise Soleil
La consolidación formal del dispositivo se produjo en el proyecto de los Rascacielos de la Marine en Argel de 1938.13 El incremento en la profundidad de la retícula permitió ajustar con mayor exactitud la relación entre el ángulo de incidencia solar y el plano de fachada, de modo que el sistema admitiera al menos dos horas de radiación invernal, mejorar el control del asoleamiento durante los meses de mayor carga térmica. Esta variación configuró al brise soleil como un espacio intermedio que mediaba entre el interior y el exterior.
La reflexión de Le Corbusier evolucionó desde el funcionalismo inicial hacia una comprensión más amplia de la envolvente, concebida como un dispositivo activo que regula la relación entre el espacio interior y las condiciones climáticas externas, y que además articula la expresión formal del edificio mediante una modulación cuidadosa de sus superficies y aperturas.
En las Unités d’Habitation, el recurso alcanzó una madurez tipológica al integrarse en la propia lógica estructural de la fachada, conformando una envolvente tridimensional que articulaba de manera coordinada los requerimientos lumínicos, térmicos y funcionales del edificio. La “pared gruesa y permeable”, organizada mediante subdivisiones y ritmos que calibran su espesor y continuidad, reinstauraba en la fachada una expresividad tectónica que se había diluido en el modelo del muro cortina, recuperando una lectura estructural basada en la masa y en la modulación del paramento.

El Brise Soleil en la producción tardía de Le Corbusier
El brise-soleil adquirió un carácter definitorio en la producción tardía de Le Corbusier y le permitió reformular el concepto de fachada dentro de la arquitectura moderna. Su desarrollo evidencia una dualidad técnico–plástica, donde la optimización ambiental se enlaza con búsquedas expresivas y con la voluntad de otorgar espesor material y compositivo a la envolvente. La metodología desarrollada fue esencialmente experimental: cada obra operó como un laboratorio en el que se evaluaron relaciones entre radiación solar, confort térmico, iluminación natural y configuración formal. Esta evolución confirma su condición de dispositivo depurado gradualmente mediante reiteraciones proyectuales en contextos climáticos distintos
Desde el punto de vista del rendimiento ambiental, estudios posteriores indican que el brise-soleil y otras estrategias pasivas no garantizan condiciones de confort en climas extremos, pero contribuyen a reducir la carga térmica interior y estabilizar la iluminación, validando su función mitigadora y anticipando criterios que luego adoptará la arquitectura bioclimática.
“Todas estas lecciones resultarían útiles más de una década después en la India. Contribuyeron a un cambio estilístico generalizado, alejándose de las pieles ligeras de los edificios de la década de 1920 y acercándose a las perforaciones masivas de la década de 1950.”14
En las obras de la India se reconoce un desplazamiento desde el enfoque funcional hacia una dimensión más compleja, donde el brise-soleil actúa como mediador espacial y simbólico, habilitando relaciones con el entorno natural y con una experiencia perceptiva más densa.
Uso del brise-soleil en obras de Le Corbusier: síntesis caracterológica
Villa Baizeau, Cartago, Túnez (1928)

Precursor tipológico del parasol. Emplea una losa plana a modo de cubierta–parasol y brise-soleil profundos que favorecen la ventilación cruzada y el control solar.
Proyectos en Argel, Argelia (c. 1933–1938)

Ensayo clave para una arquitectura climáticamente adaptada. En el Rascacielos de Oficinas (1938) se incorpora el parasol fijo mediante pantallas monolíticas de hormigón; el proyecto de Bloque de Apartamentos (c. 1933) propone una envolvente acristalada protegida por una piel esculpida de sun-breakers.
Ministerio de Educación y Salud (MES), Río de Janeiro, Brasil (1936–1943)

Primer caso de aplicación práctica consolidada del brise-soleil. Introducción de pantallas móviles y ajustables que optimizan la regulación solar.
Unidad de Habitación, Marsella, Francia (1946–1952)

El brise-soleil se integra al vocabulario tectónico junto con el béton brut y el sistema split-level. La fachada se protege mediante marquesinas prefabricadas de hormigón que bloquean el sol estival y permiten la radiación invernal.
Casa Curutchet, La Plata, Argentina (1948–1949)

Primer uso doméstico del brise-soleil en la obra del arquitecto. La envolvente prismática exterior de la Casa Curutchet se define como pantalla solar estructural, acompañada por un dosel superior en la terraza que complementa el control lumínico.
Secretariado, Chandigarh, India (1951–1958)

Predomina el brise-soleil horizontal. Marquesinas seriadas de hormigón rugoso protegen el muro cortina ondulado, regulando asoleamiento y ganancia térmica.
Asociación de Hilanderos, Ahmedabad, India (1954)

Sus fachadas se configuran como parasoles profundos mediante una retícula pesada de hormigón. El edificio se organiza alrededor de un breeze hall para maximizar sombra y ventilación natural.
Villa Shodhan, Ahmedabad, India (1951–1956)

Los brise-soleil se proyectan volumétricamente en profundidad, encapsulando el perímetro para reforzar el control solar. La composición genera una articulación rotunda entre llenos y vacíos.
Carpenter Center for the Visual Arts, Cambridge, EE.UU. (1959–1964)

Volúmenes escalonados envueltos por marquesinas de sombreado. Reúne soluciones previas e incorpora un dosel superior que completa el sistema de protección solar.
Conclusión
El seguimiento histórico–proyectual del brise-soleil confirma su contribución a una concepción renovada de la fachada como interfaz activa que no se reduce al plano límite, sino que se entiende como espesor operativo capaz de articular forma y clima. En el proceso de desarrollar un dispositivo de control solar, Le Corbusier estableció un modelo compositivo que impulsó investigaciones posteriores sobre la doble piel, los sistemas de sombreado y la envolvente como mediación simbólica entre interior y exterior.
El brise-soleil constituye un aporte de la modernidad arquitectónica, demostrando que la técnica integrada a un orden formal consistente, puede convertirse en un instrumento disciplinar para la transformación del lenguaje arquitectónico y sostener un legado vigente en los debates contemporáneos sobre sostenibilidad y envolventes activas.
©MG
Imágenes: ©FLC-ADAGP
Notas:
1 (Curtis,1987, p.116)
2 (Curtis,1987, p.116)
3 (Cohen,2006)
4 “Tras las demandas y el proceso judicial, la Préfecture de la Seine le condenó por la infracción urbanística y se vio obligado a instalar 45 ventanas en todo el muro cortina para ventilar y evacuar el aire caliente.” (Requena Ruiz,2009)
5 (Morel Corrêa,2016,110)
6 “Le Corbusier reconstruye la fachada totalmente destruida y añade una marquesina, diseñada en una colaboración recuperada temporalmente con Pierre Jeanneret, de quien se había separado en 1940.” (Cohen,2006,p.51)
7 “En este edificio la losa a medios pisos se extendía más allá de la línea de la fachada de vidrio, creando una solución que permite el paso de la luz del sol del invierno y evitando la radiación alta en el verano.” (Morel Corrêa,2016,1486)
8 “influido por la aclimatación de las construcciones árabes de Andalucía, que conoció viajando por España, diseñó un mecanismo de lamas giratorias de sección cruciforme destinado a un proyecto de viviendas sociales (Barcelona, 1931). Propuesta que, al abarcar toda la fachada de una tipología estrecha y profunda, resultó excesiva en clima Mediterráneo, donde en verano el sombreamiento previsto sería correcto, pero la incapacidad de permitir la entrada de radiación solar en invierno arruinaría su funcionalidad.” (Requena Ruiz,2009)
9 (Le Corbusier, 1995, V.2, 1929-1934)
10 “Le Corbusier reconoció que sus principios arquitectónicos modernos, especialmente el uso de grandes ventanales horizontales (fenêtres en longueur) y fachadas acristaladas, no funcionaban adecuadamente en climas cálidos sin introducir modificaciones importantes. La necesidad de protección solar en Argel fue un catalizador clave para la invención de los dispositivos de sombra que Le Corbusier denominó brise-soleil (rompe-sol) o marquesinas.” (Curtis,1987, p.116)
11 “Hacia 1933, para un edificio de apartamentos proyectado en Argel, Le Corbusier propuso un sistema escultórico de rompe-soles (sunbreakers) que ya era independiente del marco estructural. Esta es una descripción clave de una celosía (o brise-soleil) permanente y fija.” (Von Moss,2009, p.126)
12 “fue en Brasil donde, por primera vez, se puso en práctica esta teoría. Tal y como los desarrollaron los arquitectos brasileños, estos parasoles externos son a veces horizontales, a veces verticales, a veces móviles y a veces fijos. Se les llama «quebra-sol», pero la expresión francesa «brise-soleil» es la más utilizada.” (Goodwin, 1943,p.85)
13 Para el rascacielos del centro de negocios del puerto de Argel (diseñado hacia 1938) Le Corbusier incluyó pantallas solares (sun screens) para las ventanas y marquesinas monumentales de hormigón que se integraban con la fachada. (Curtis,1987, p.127)
14 Todas estas lecciones resultarían útiles más de una década después en la India. Contribuyeron a un cambio estilístico generalizado, alejándose de las pieles ligeras de los edificios de la década de 1920 y acercándose a las perforaciones masivas de la década de 1950. (Curtis,1987, p.127)
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