Villa Dall’Ava: revisión crítica de los principios modernos

Gardinetti, Marcelo

Arquitecto, Editor de Tecnne · La Plata, Argentina

Resumen

La Villa Dall’Ava, proyectada por OMA y concluida en 1991, constituye una de las exploraciones residenciales más significativas de Rem Koolhaas en torno a la revisión crítica del legado moderno. Implantada sobre la ladera de Saint-Cloud, la vivienda articula topografía, programa y paisaje mediante una composición fragmentada que reorganiza principios asociados a la arquitectura moderna, especialmente aquellos vinculados a Le Corbusier. El proyecto responde a requerimientos domésticos específicos mediante una estructura espacial basada en la diferenciación funcional, la continuidad visual y la superposición de recorridos. La piscina situada en la cubierta actúa como elemento articulador entre los volúmenes privados, mientras que los espacios comunes se desarrollan como ámbitos transparentes abiertos al paisaje. La combinación de pilotis, voladizos, superficies acristaladas y sistemas estructurales expuestos produce una tensión deliberada entre estabilidad e inestabilidad perceptiva. La obra integra referencias arquitectónicas, culturales y mediáticas para construir una reflexión sobre la vivienda contemporánea, la representación arquitectónica y la vigencia crítica de la modernidad a finales del siglo XX.

Palabras clave: Villa Dall’Ava, Rem Koolhaas, OMA, arquitectura moderna, vivienda unifamiliar contemporánea.

Villa Dall’Ava y la reinterpretación crítica de la modernidad

La Villa Dall’Ava, proyectada por OMA y concluida en 1991, ocupa una posición relevante dentro de la revisión crítica de los postulados del movimiento moderno desarrollada durante las últimas décadas del siglo XX. Aunque responde al encargo de una vivienda unifamiliar, la obra trasciende la lógica doméstica convencional para convertirse en un ejercicio de reinterpretación de los repertorios formales de la modernidad. Rem Koolhaas recupera elementos reconocibles de la tradición moderna y los reorganiza dentro de una estructura espacial y programática distinta, generando tensiones deliberadas entre referencias históricas y condiciones contemporáneas.

La villa articula una serie de fragmentos arquitectónicos que remiten a distintos episodios de la cultura moderna, aunque evita reproducirlos de forma literal. La ironía opera aquí como un mecanismo crítico que permite establecer distancia respecto de esos modelos, integrándolos en una composición caracterizada por la discontinuidad formal y la superposición de sistemas espaciales. En este contexto, la vivienda deja de entenderse como un objeto autónomo y adquiere la condición de dispositivo relacional, capaz de organizar visualmente la interacción entre el habitante, el programa doméstico y el paisaje del valle del Sena.

Rem Koolhaas OMA, Villa Dall Ava, fachada posterior

Espacio, percepción y experiencia arquitectónica

La organización arquitectónica se apoya en una secuencia de encuadres, recorridos y plataformas que introducen una lectura dinámica del espacio. La cubierta habitable, los volúmenes suspendidos y la fragmentación compositiva producen una percepción de equilibrio inestable que forma parte de la experiencia arquitectónica propuesta por el proyecto. Estas condiciones no responden exclusivamente a decisiones formales, sino que participan de una reflexión sobre la representación contemporánea de la vivienda y sobre la vigencia de los principios modernos en un contexto cultural transformado.

A través de esta operación, Koolhaas somete el programa doméstico a un proceso de reconfiguración que desplaza significados tradicionalmente asociados a la casa unifamiliar. La transparencia, la continuidad espacial y la relación entre estructura y programa permanecen presentes, aunque reinterpretadas mediante una lógica de ensamblaje y diferenciación funcional. La percepción del espacio se construye a partir de relaciones visuales cambiantes y de una cuidadosa manipulación de las vistas, aspectos que aproximan la experiencia arquitectónica a mecanismos propios del lenguaje cinematográfico.

Desde esta perspectiva, la Villa Dall’Ava puede entenderse como una exploración de las posibilidades de la arquitectura para integrar condiciones heterogéneas dentro de una misma estructura proyectual. La complejidad topográfica del sitio, las exigencias del programa y las referencias históricas convergen en una composición que sustituye la unidad formal convencional por una organización basada en la coexistencia de elementos diversos, articulados mediante relaciones espaciales precisas y una permanente negociación entre estabilidad y transformación.

Implantación territorial y construcción del paisaje residencial

La implantación de la Villa Dall’Ava en la colina de Saint-Cloud constituye un factor determinante en la configuración del proyecto. El barrio se caracteriza por una topografía pronunciada que desciende hacia el valle del Sena y por un paisaje históricamente asociado a las representaciones impresionistas del entorno parisino. Desde el emplazamiento se establecen amplias visuales hacia el Bois de Boulogne, el río Sena y el perfil urbano de París, elementos que condicionan tanto la organización espacial como la orientación de la vivienda.

La topografía como generadora de la implantación

La parcela presenta una geometría irregular que se ensancha progresivamente hacia el interior de la manzana y se desarrolla de forma transversal respecto a la pendiente natural del terreno. El programa requería preservar las vistas hacia la Torre Eiffel, una condición que influyó directamente en las decisiones de implantación. Frente a un contexto caracterizado por la presencia de jardines consolidados, muros de contención y una vegetación densa, el proyecto adopta una disposición longitudinal que acompaña la dirección de la pendiente. Esta decisión reduce la ocupación transversal del lote y mantiene la continuidad visual entre las distintas franjas del terreno.

La vivienda se inserta así como un elemento de mediación entre la topografía y el paisaje circundante. Su organización volumétrica evita fragmentar la profundidad de la parcela y favorece una lectura continua del sitio, permitiendo que las visuales atraviesen el conjunto y se proyecten hacia el horizonte. La relación entre edificio y terreno se establece mediante una secuencia de plataformas y niveles que aprovechan las condiciones existentes sin imponer una geometría autónoma sobre el lugar.

Paisaje, visuales y relación con el entorno

En términos urbanos, la obra mantiene una relación de contraste con las residencias decimonónicas que caracterizan el sector. La propuesta no busca reproducir sus referencias formales, sino establecer una coexistencia entre diferentes concepciones de la vivienda y del paisaje doméstico. Mientras las construcciones vecinas expresan una condición masiva y cerrada, la Villa Dall’Ava enfatiza la transparencia, la continuidad visual y la fragmentación volumétrica.

La morfología del basamento responde directamente a la configuración del terreno, ampliándose allí donde la parcela incrementa su ancho y consolidando el apoyo estructural de la vivienda sobre la ladera. Esta operación libera los niveles superiores y favorece la captación de las vistas lejanas. Sobre esta base se organiza un volumen predominantemente acristalado que alberga los espacios principales de estar y comedor, articulados con el jardín en pendiente y con el acceso vehicular, integrado al desnivel natural del sitio. La disposición de estos elementos evidencia cómo la topografía actúa como un criterio ordenador de la estructura espacial, la distribución programática y la configuración formal del conjunto.

Programa doméstico, estructura y organización espacial

La organización funcional de la vivienda

El programa de la Villa Dall’Ava se origina en una serie de requerimientos precisos planteados por los clientes: una vivienda transparente, con unidades diferenciadas para padres e hijos, y una piscina ubicada en la cubierta. OMA transforma estas demandas en una organización espacial donde la distribución funcional determina la configuración volumétrica del conjunto. Las áreas sociales se concentran en un pabellón acristalado situado en el nivel principal, mientras que los espacios privados se disponen en dos volúmenes elevados que se desplazan en direcciones opuestas para responder simultáneamente a las condiciones del sitio y a las visuales sobre el paisaje.

La piscina constituye el elemento articulador de esta composición. Situada sobre la cubierta y orientada hacia la Torre Eiffel, establece una conexión física y visual entre ambos cuerpos de dormitorios. Su posición trasciende la función recreativa para adquirir un papel estructurante dentro de la organización general de la vivienda, actuando como un elemento de remate que sintetiza la relación entre programa, topografía y horizonte urbano (Böck, 2015).

La distribución interna responde a una lógica de autonomía funcional. Cada volumen residencial se orienta hacia un sector distinto del entorno, estableciendo relaciones visuales diferenciadas con la colina de Saint-Cloud y con el paisaje metropolitano de París. En contraste, los espacios comunes se organizan como un ámbito continuo y transparente que concentra la vida colectiva de la vivienda. El garaje y las áreas de servicio se integran en los niveles inferiores, aprovechando el desnivel del terreno y permitiendo que las áreas principales mantengan una mayor continuidad espacial.

La estructura desempeña un papel determinante en la definición formal del proyecto. Un muro longitudinal de hormigón organiza la circulación y concentra parte de las cargas principales, mientras que los volúmenes superiores se apoyan sobre sistemas puntuales que minimizan el impacto de los soportes sobre el terreno. Esta disposición permite liberar amplias áreas del jardín y reforzar la percepción de suspensión de los cuerpos elevados.

Hacia la calle, uno de los volúmenes descansa sobre una serie de pilotis tubulares inclinados cuya disposición altera deliberadamente la regularidad de la retícula moderna. Su configuración introduce variaciones visuales y espaciales que contrastan con la ortogonalidad general del proyecto. Böck (2015) señala que esta solución contribuye a producir una percepción ambigua entre estabilidad estructural y aparente inestabilidad, una condición recurrente en la obra de Koolhaas.

El volumen posterior, revestido en chapa metálica roja, establece un contrapunto material y cromático respecto al frente de la vivienda. La combinación entre grandes voladizos, apoyos puntuales y superficies acristaladas genera una composición en la que los distintos sistemas constructivos permanecen legibles. La estructura no aparece subordinada a la forma arquitectónica, sino integrada en la construcción de la imagen del edificio y en la definición de sus relaciones espaciales.

Circulación, estructura y experiencia espacial

La circulación constituye otro de los aspectos centrales del proyecto. El acceso se produce a través del espacio definido por los pilotis inclinados, desde donde una secuencia continua de recorridos acompaña la pendiente natural del terreno. Una rampa conecta progresivamente los distintos niveles de la vivienda, articulando cambios de cota y variaciones en las perspectivas sobre el paisaje. Durante el recorrido, la arquitectura alterna momentos de compresión y apertura visual mediante la disposición de muros, escaleras y superficies acristaladas.

Esta secuencia espacial organiza la experiencia del usuario a través de una sucesión de vistas cuidadosamente encadenadas. Las relaciones entre interior y exterior se modifican constantemente, ampliando o restringiendo el campo visual según la posición del observador. El recorrido se convierte así en un mecanismo de construcción espacial que vincula movimiento, percepción y programa dentro de una estructura continua.

La materialidad contribuye a reforzar estas operaciones. El empleo combinado de hormigón visto, vidrio y revestimientos metálicos produce contrastes entre opacidad y transparencia, peso y ligereza, permanencia y transformación. Colonnese y Carpiceci (2013) observan que esta condición favorece una lectura de la obra como un ensamblaje de elementos heterogéneos cuya apariencia varía según la luz, las condiciones atmosféricas y el punto de observación.

Esta cualidad ha alimentado interpretaciones que destacan la dimensión representacional del proyecto. La Villa Dall’Ava presenta una imagen arquitectónica deliberadamente ambigua, situada entre la construcción material y la producción de imágenes. La fragmentación volumétrica, la exposición de los sistemas constructivos y la condición escenográfica de algunos espacios contribuyen a esta lectura, convirtiendo la vivienda en una reflexión sobre la relación entre arquitectura, percepción y representación contemporánea.

Representación arquitectónica y construcción de la imagen

Fotografía y difusión editorial del proyecto

La construcción discursiva de la Villa Dall’Ava se apoya tanto en la obra construida como en los sistemas de representación que acompañaron su difusión. En este contexto, las fotografías de Hans Werlemann desempeñan un papel significativo. Sus imágenes trascienden la función documental para incorporar situaciones cotidianas y elementos inesperados que alteran la percepción convencional de la arquitectura. La presencia de personajes realizando actividades domésticas o la inclusión de figuras ajenas al programa arquitectónico desplazan la atención desde el objeto construido hacia las formas de habitarlo y representarlo.

Esta aproximación encuentra antecedentes en las ilustraciones de Madelon Vriesendorp para OMA, donde los edificios aparecen integrados en escenarios ficticios que combinan referencias urbanas, culturales y arquitectónicas. Del mismo modo, ciertas afinidades pueden establecerse con las representaciones de conjuntos residenciales modernos desarrolladas por Reinhold Nägele durante las primeras décadas del siglo XX. En ambos casos, la arquitectura se presenta como parte de una construcción visual más amplia, donde la imagen participa activamente en la producción de significado.

La publicación de la Villa Dall’Ava en S,M,L,XL refuerza esta dimensión. El proyecto se comunica mediante una selección de fotografías y encuadres que privilegian situaciones espaciales particulares por encima de una descripción sistemática de sus principios compositivos. La obra aparece así como un artefacto cultural inserto en una red de referencias visuales, históricas y mediáticas que amplían su interpretación más allá de sus condiciones materiales.

Relectura crítica del canon moderno

Desde una perspectiva disciplinar, la villa mantiene un diálogo explícito con los referentes canónicos de la arquitectura moderna, especialmente con la Villa Savoye y con los cinco puntos formulados por Le Corbusier: los pilotis, la planta libre, la fachada libre, la ventana horizontal y el jardín en cubierta (Böck, 2015). Sin embargo, estos principios son reinterpretados en función de las particularidades topográficas del sitio, de las exigencias programáticas y de las condiciones de privacidad requeridas por los habitantes.

La cubierta habitable, los volúmenes elevados sobre apoyos puntuales y la continuidad visual entre interior y exterior remiten a la tradición moderna, aunque aparecen reorganizados dentro de una composición menos unitaria y más dependiente de la fragmentación programática. El resultado no consiste en una reproducción de modelos precedentes, sino en una revisión crítica de sus mecanismos espaciales y formales.

Esta operación también se manifiesta en la configuración de los interiores. La incorporación de piezas de mobiliario asociadas al canon moderno, como el sillón Barcelona de Mies van der Rohe, adquiere una dimensión representacional dentro de espacios caracterizados por la reducción de elementos y por la cuidadosa construcción de las vistas. La relación entre objeto, paisaje y arquitectura genera escenas domésticas de notable intensidad visual, donde la vivienda se aproxima a una composición cuidadosamente editada. De este modo, la Villa Dall’Ava articula referencias históricas, recursos mediáticos y decisiones proyectuales en una reflexión sobre la vigencia de la tradición moderna dentro de la cultura arquitectónica contemporánea.

Rem Koolhaas OMA, Villa Dall Ava, vista piscina en terraza

Referencias culturales y legado arquitectónico

Arquitectura e imaginario cultural

Las referencias culturales incorporadas por Koolhaas permiten comprender la Villa Dall’Ava como una obra situada en la intersección entre arquitectura, representación e imaginario colectivo. Chaslin (2003) señala la afinidad establecida por el arquitecto con la pintura de Jan Vermeer, particularmente con Mujer joven de pie ante el virginal, donde escenas aparentemente ordinarias adquieren una dimensión perceptiva compleja mediante la construcción de la luz, la profundidad y la mirada. Esta interpretación encuentra correspondencias en la vivienda, cuyo diseño transforma situaciones domésticas habituales en episodios espaciales cuidadosamente articulados.

La presencia recurrente de imágenes asociadas al universo surrealista y a la cultura gráfica, como la jirafa vinculada a la iconografía de Salvador Dalí o las referencias a los cómics de Spirou y a Little Nemo, amplía el campo de referencias del proyecto (Chaslin, 2003). Estas asociaciones no operan como citas literales, sino como mecanismos que incorporan al discurso arquitectónico elementos procedentes de otras formas de representación. La villa se configura así como un ensamblaje de influencias heterogéneas donde convergen tradición moderna, cultura visual y experiencia cotidiana.

Desde esta perspectiva, la obra puede interpretarse como un microcosmos arquitectónico compuesto por fragmentos históricos, referencias artísticas y operaciones espaciales que adquieren nuevos significados a través de su recomposición. La organización del conjunto no deriva de un principio compositivo único, sino de la articulación de múltiples sistemas que establecen relaciones variables entre programa, estructura, paisaje y percepción.

La Villa Dall’Ava en la trayectoria de OMA

La relevancia de la Villa Dall’Ava dentro de la producción de OMA radica en la claridad con la que sintetiza varios de los temas que caracterizarán la trayectoria posterior de la oficina: la fragmentación programática, la superposición de escalas, la importancia de la circulación como mecanismo organizador y la atención a los procesos de representación arquitectónica. El proyecto demuestra cómo una vivienda unifamiliar puede constituirse en un campo de experimentación disciplinar capaz de integrar condiciones topográficas, exigencias funcionales y referencias culturales dentro de una misma operación proyectual.

La resolución del programa doméstico evidencia esta capacidad de síntesis. La coexistencia de espacios destinados a distintas generaciones se organiza mediante una distribución que combina autonomía funcional e interdependencia espacial. La transparencia de las áreas comunes, la diferenciación de los volúmenes privados y la utilización de la cubierta como espacio compartido configuran un sistema residencial que responde simultáneamente a requerimientos prácticos y a objetivos arquitectónicos más amplios.

Vista en perspectiva histórica, la Villa Dall’Ava ocupa una posición significativa dentro del debate sobre la reinterpretación de la modernidad a finales del siglo XX. Su interés no reside únicamente en la revisión de modelos precedentes, sino en la manera en que transforma esos referentes para responder a nuevas condiciones culturales, territoriales y programáticas. La obra propone una arquitectura capaz de operar entre memoria e innovación disciplinar, entre experiencia física y construcción de imágenes, consolidándose como uno de los proyectos residenciales más influyentes en la evolución crítica del pensamiento arquitectónico de OMA.

Rem Koolhaas OMA, Villa Dall Ava, vista nocturna desde el jardin posterior

TECNNE | Arquitectura, pensamiento crítico y práctica cultural ©Marcelo Gardinetti 2026 – Todos los derechos reservados.
El contenido de este sitio web se encuentra protegido por la legislación vigente en materia de propiedad intelectual e industrial. Salvo en los supuestos expresamente previstos por la ley, queda prohibida su reproducción, distribución, comunicación pública o transformación sin la autorización previa del titular de los derechos correspondientes. Las imágenes y fotografías reproducidas se utilizan exclusivamente con fines informativos, críticos y educativos, en el marco de la divulgación de obras artísticas y arquitectónicas de relevancia cultural. En todos los casos, proceden de fuentes de acceso público en línea, se presentan en baja resolución, carecen de idoneidad para usos comerciales y van acompañadas de la correspondiente mención de autoría, sin que ello implique desconocimiento alguno de los derechos de propiedad intelectual que les son inherentes. Los esquemas y bocetos que acompañan los artículos han sido elaborados por el autor a partir de material fotográfico preexistente, con una finalidad analítica e interpretativa, reconociendo explícitamente la autoría original de las obras representadas y respetando íntegramente los derechos que las protegen. Tecnne emplea herramientas de inteligencia artificial generativa como apoyo en tareas de investigación documental y redacción asistida. Todo contenido es revisado, verificado y editado bajo responsabilidad exclusiva del autor. Ver [política editorial].


 

Marcelo Gardinetti
Marcelo Gardinetti

Arquitecto, editor y director de Tecnne desde 2011.
Investigador en teoría y crítica de la arquitectura moderna y contemporánea.
La Plata, Argentina.
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-6679-7951

Artículos: 1225

Deja un comentario