Manifiesto II De Stijl

El Manifiesto II (1920) del movimiento De Stijl plantea una ruptura con la literatura emocional y subjetiva predominante, reclamando una reconstrucción del lenguaje que sintetice forma y contenido en una unidad plástica. Rechaza clichés naturalistas y dualismos literarios, proponiendo en cambio una palabra renovada que combine sonido, sintaxis y tipografía para manifestar colectivamente la nueva conciencia estética. El documento convoca a creadores a participar en la transformación del lenguaje y utiliza la revista De Stijl como vehículo internacional para difundir una cultura basada en la colaboración y la traducción, como fundamento de una estética neoplástica global.

Manifiesto II: Sobre la Literatura (abril de 1920)

Publicado en abril de 1920 en la revista De Stijl, el Manifiesto II se inscribe en un momento de revisión crítica de los medios de expresión, influido por los contactos que Theo van Doesburg mantenía con el movimiento Dadaísmo, cuyas estrategias de desarticulación lingüística y ruptura semántica incidieron directamente en su concepción de la palabra como material plástico.

El objetivo del manifiesto consiste en proponer una renovación radical de la literatura mediante la supresión del sentimentalismo heredado del siglo XIX y de las primeras vanguardias expresionistas. Esta operación crítica se fundamenta en la convicción de que la producción literaria contemporánea continuaba subordinada a la subjetividad individual, reproduciendo estructuras retóricas asociadas a una “vieja conciencia del tiempo” que el grupo buscaba superar en todos los ámbitos artísticos.

En su formulación más contundente, el texto declara que “la palabra ha muerto”, afirmación que debe entenderse como diagnóstico cultural antes que como negación literal del lenguaje. Lo que se cuestiona es el uso de la palabra como vehículo de emotividad personal y de representación narrativa tradicional. Frente a ello, el manifiesto propone una reducción a elementos lingüísticos primarios, equiparables a la línea recta y al plano cromático en las artes plásticas. La palabra, despojada de su carga anecdótica y psicológica, debía ser reorganizada según principios de construcción, ritmo y relación estructural, aproximándose a una sintaxis objetiva y modular.

Esta búsqueda de medios de expresión elementales establece un paralelismo explícito con la depuración formal alcanzada en la pintura neoplástica, particularmente en la obra teórica y pictórica de Piet Mondriaan, donde la composición se articula mediante relaciones ortogonales y equilibrio asimétrico. En el ámbito literario, la aspiración era análoga: construir un lenguaje que respondiera a una lógica interna rigurosa, liberada de ornamentación retórica y de referencias naturalistas.

El documento fue firmado por Van Doesburg, Mondriaan y el poeta Anthony Kok, lo que confirma la voluntad de integrar la literatura en el proyecto unitario del grupo. La palabra deja de concebirse como expresión individual y pasa a entenderse como componente estructural de una cultura orientada hacia la abstracción, la claridad constructiva y la articulación consciente de sus propios medios.

Manifiesto II De Stijl, 1920

La literatura

El organismo de la literatura contemporánea todavía vive enteramente de las sensaciones sentimentales de una generación debilitada. La palabra ha muerto

Los clichés naturalistas y los dramáticos filmes de palabras que los fabricantes de libros nos proporcionan por metros y al peso no contienen ninguno de los nuevos golpes de mano de nuestra vida

La palabra es impotente

La poesía asmática y sentimental, el «yo» y el «el», que siempre ha usado en todas partes, pero sobre todo en Holanda, están bajo la influencia de un individualismo temeroso del espacio, residuo fermentado de un tiempo envejecido que nos llena de repugnancia.

La psicología en nuestra novelística no se basa mas que en la imaginación subjetiva; el análisis psicológico y la retórica molesta han matado el significado de la palabra.

Estas frases cuidadosamente colocadas una detrás de otra y la una bajo la otra, esta fraseología frontal y árida con que los viejos realistas presentaban sus experiencias limitadas a si mismos, son definitivamente inadecuadas e incapaces de dar expresión a las experiencias colectivas de nuestro tiempo.

Semejantes en esto a la vieja concepción de la vida, los libros se basan en la longitud, en la duración; son voluminosos. La nueva concepción de la vida se basa en la profundidad y la intensidad y así como queremos a la poesía.

Para construir ligeramente los múltiples acontecimientos que están a nuestro alrededor y dentro de nosotros es necesario que la palabra se reconstruya, sea siguiendo el sonido, sea siguiendo la idea. Si en la vieja poesía el significado intrínseco de la palabra es destruido por el dominio de los sentimientos relativos y subjetivos, nosotros queremos dar un nuevo significado y un nuevo poder expresivo a la palabra, usando todos los medios que están a nuestra disposición: sintaxis, prosodia, tipografía, aritmética, ortografía.

La dualidad entre prosa y poesía, la dualidad entre contenido y forma, no pueden seguir existiendo. Por tanto, para el escritor moderno la forma tendrá un significado directamente espiritual; el no describirá ningún acontecimiento, no describirá en absoluto, pero escribirá. Recibirá en la palabra la totalidad de los acontecimientos: unidad constructiva del contenido y de la forma

Contamos con el apoyo moral y estético de todos aquellos que colaboran en la renovación espiritual del mundo.

De Stijl, 1920

Manifiesto II, De Stijl, 1920

TECNNE | Arquitectura, pensamiento crítico y práctica cultural ©Marcelo Gardinetti 2026 – Todos los derechos reservados.
El contenido de este sitio web se encuentra protegido por la legislación vigente en materia de propiedad intelectual e industrial. Salvo en los supuestos expresamente previstos por la ley, queda prohibida su reproducción, distribución, comunicación pública o transformación sin la autorización previa del titular de los derechos correspondientes. Las imágenes y fotografías reproducidas se utilizan exclusivamente con fines informativos, críticos y educativos, en el marco de la divulgación de obras artísticas y arquitectónicas de relevancia cultural. En todos los casos, proceden de fuentes de acceso público en línea, se presentan en baja resolución, carecen de idoneidad para usos comerciales y van acompañadas de la correspondiente mención de autoría, sin que ello implique desconocimiento alguno de los derechos de propiedad intelectual que les son inherentes. Los esquemas y bocetos que acompañan los artículos han sido elaborados por el autor a partir de material fotográfico preexistente, con una finalidad analítica e interpretativa, reconociendo explícitamente la autoría original de las obras representadas y respetando íntegramente los derechos que las protegen.


Marcelo Gardinetti
Marcelo Gardinetti
Artículos: 1203

Deja un comentario