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Rafael Moneo, Principe de Asturias de las artes

 


Reconocido arquitecto español ganó el Premio Príncipe de Asturias de las Artes porque sus trabajos enriquecen los espacios urbanos  ”con una arquitectura serena y pulcra”.

Madrid. EFE

Rafael Moneo, galardonado ayer con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, afirma que “para los grandes proyectos, el ejercicio profesional artesano” que él ha vivido está “en vías de desaparición”, porque los grandes clientes prefieren los grandes estudios.

  “Es una profesión hermosa, pero difícil también, que se pregunta continuamente por la razón de la forma”, explicó a EFE el arquitecto en el día de su 75 cumpleaños.

 Moneo, que pensó que le llamaban para preguntarle sobre alguno de los candidatos, llegó a las últimas rondas de votaciones junto al arquitecto japonés Toyo Ito y al compositor estonio Arvo Part.

  “No tenía la más remota idea de que era candidato; lo había sido en otras ocasiones. Pero pasada la fiebre de aquellos años, había entendido que mi turno para ser Premio Príncipe de Asturias había pasado”, confiesa.

 El jurado, presidido por el exministro y empresario José Lladó, destacó en su acta tanto su dimensión universal como su obra, que enriquece los espacios urbanos “con una arquitectura serena y pulcra” que le ha convertido en un reconocido maestro que conjuga estética y funcionalidad especialmente en sus interiores diáfanos.

 Estos interiores “sirven de marco impecable a las grandes obras de la cultura y del espíritu”, según el jurado, uno de cuyos miembros, el director del Museo del Prado, Miguel Zugaza, destacó su capacidad de crear espacios para el arte cuya máxima expresión se dio con la ampliación de la mayor pinacoteca española.

Algunas  obras

  En España cobró notoriedad por la ampliación del Museo del Prado y del Museo Thyssen de Madrid, la remodelación de la estación de Atocha de la capital y del aeropuerto de Sevilla, o el diseño del Museo de Arte Romano de Mérida, del Kursaal de San Sebastián y del Auditorio de Barcelona, entre una larga lista de obras.

Es autor también de la adaptación del Palacio de Villahermosa para albergar la colección de los barones Thyssen, donde la disposición de las pinturas se hace siguiendo un movimiento circular ideado por el arquitecto.

  Artífice de la ampliación del Museo del Prado con el claustro de la Iglesia de los Jerónimos, diseñó un proyecto que incluía la construcción de un gran “cubo” que fue muy criticado desde diversos ámbitos, por lo que se vio obligado a introducir algunas modificaciones.

  Otra de sus obras más representativas, el Kursaal de San Sebastián, alberga un auditorio, una sala de exposiciones y salas para congresos, y consta de dos grandes cubos de cristal traslúcido, “marca de la casa” del arquitecto.

  Y es que Moneo prefiere “las arquitecturas que no son imperiosas, que no se imponen inevitablemente a quien las usa, y que, por el contrario, tienen esa condición discreta de forma que, tan solo quien busca, encuentra la consistencia arquitectónica”.

Rafael Moneo. Nació en Tudela, 1937. Obtiene el título de arquitecto en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, donde se graduó en 1961. En 1963 recibió una beca de dos años para estudiar en la Academia de España en Roma, estancia que tuvo gran influencia sobre su trabajo posterior. Volvió a España en 1965 y fue en primer lugar profesor adjunto en la Escuela de Arquitectura de Madrid (1966-1970).

 Fotografia: www.larepublica.pe

Fuente: www.larepublica.pe

MAYO DE 2012.

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