Sistema Dom-ino, génesis del pensamiento de Le Corbusier

El artículo de Eleanor GreghDomino Idea” publicado en Oppositions N°15-16 examina el Sistema Dom-ino de Le Corbusier como un proyecto fundacional que articula las bases de su producción arquitectónica posterior, incluidos los «Cinco Puntos de una Nueva Arquitectura». Formulado como respuesta técnica a las exigencias de reconstrucción derivadas de la Primera Guerra Mundial, Dom-ino consistía en un sistema estructural de hormigón armado compuesto por una retícula rectangular sostenida por seis columnas, que permitía liberar tanto la planta como las fachadas de funciones portantes, lo cual abría posibilidades de configuración espacial y compositiva inéditas hasta entonces. Gregh reconstruye el proceso intelectual que condujo a su formulación, enmarcado en una reflexión más amplia sobre la industrialización, la incorporación de nuevos materiales y técnicas constructivas, y la necesidad de redefinir el papel del arquitecto en colaboración con el ingeniero. La secuencia cronológica del desarrollo del proyecto evidencia la insistencia de Jeanneret en promover el sistema, a pesar de las reservas manifestadas por Max Du Bois. La formulación del sistema Dom-ino constituye una operación de síntesis que condensó las preocupaciones técnicas, teóricas y sociales de Jeanneret, anticipando los principios que estructurarían su propuesta de una arquitectura moderna racionalizada, estandarizable y vinculada a una visión colectiva de transformación del hábitat.

El Sistema Dom-ino como Punto de Partida

El sistema Dom-ino ha sido tradicionalmente interpretado como el punto de partida para la formulación de una nueva arquitectura basada en materiales industriales, y como antecedente directo de los «Cinco Puntos» que estructurarían el pensamiento arquitectónico de Le Corbusier en los años siguientes. No obstante, el artículo cuestiona esta lectura unidireccional al proponer que esa interpretación resulta históricamente incompleta, en tanto omite los antecedentes conceptuales y técnicos que informaron su desarrollo. En lugar de asumir Dom-ino únicamente como un inicio, la autora plantea la necesidad de considerarlo simultáneamente como una culminación de procesos reflexivos iniciados por Jeanneret entre 1907 y 1916.

Esta reformulación permite inscribir el sistema como una operación de síntesis que reúne y estructura un conjunto de ideas y aspiraciones previas, vinculadas al papel de la técnica, al lenguaje arquitectónico autónomo y a la reorganización del habitar moderno. Desde esta perspectiva, Dom-ino no constituye únicamente una ruptura, sino también una condensación crítica de saberes acumulados que configuraron el fundamento conceptual de su pensamiento arquitectónico posterior.

Descripción Técnica y Potencial Arquitectónico del Sistema Dom-ino

El sistema Dom-ino se configura como una estructura de hormigón armado compuesta por seis columnas periféricas que sostienen losas planas de piso, dispuestas sin presencia de muros portantes. Esta disposición permite desvincular los cerramientos interiores y exteriores de las exigencias estructurales, habilitando una flexibilidad compositiva que redefine la relación entre soporte y espacio habitable. La concentración de las cargas en los apoyos puntuales introduce una lógica de planta libre que anticipa una nueva forma de organización espacial.

La estandarización de columnas, losas y escalera posibilita la aplicación de principios modulares, que permiten la repetición sistemática de unidades y su combinación en configuraciones variables. Esta racionalización constructiva tiene implicancias técnicas y proyectuales, porque favorece la producción seriada y la economía de medios, además de ampliar la capacidad del proyectista para operar sobre la distribución espacial y la expresión formal del edificio.

La solución técnica de losas superpuestas en sus lados cortos y el leve voladizo en los lados largos permite ocultar las columnas desde el exterior, generando una superficie de fachada continua y libre de interferencias estructurales. Esta característica confiere un grado de autonomía sin precedentes para intervenir formalmente en la envolvente, y refuerza la separación entre estructura portante y expresión arquitectónica.

El sistema fue concebido como una estrategia para la racionalización del proceso constructivo mediante la reducción de variables técnicas y logísticas a través de la estandarización de componentes y la introducción de encofrados metálicos reutilizables. Esta simplificación permitía optimizar los tiempos de ejecución y disminuir los costos de producción. Además, permite establecer condiciones objetivas para el cálculo anticipado de recursos materiales, humanos y económicos requeridos en cada proyecto.

La economía estructural del sistema, basada en la repetición de elementos prefabricados, respondía a una lógica industrial que aspiraba a la serialización del edificio como producto. Esta aproximación técnica habilitaba la planificación a gran escala en términos de construcción masiva de viviendas, abriendo la posibilidad de replicar el modelo a nivel nacional o incluso internacional, planteando un cambio de paradigma en la organización del proceso constructivo, integrando criterios de eficiencia productiva, control técnico y escalabilidad operativa.

La Visión del Sistema Dom-ino como Respuesta a la Industrialización

Jeanneret identificaba en la industrialización de la construcción una posibilidad transformadora. Consideraba que el desarrollo de nuevos materiales y técnicas exigía una intervención activa por parte de los arquitectos, quienes debían asumir un rol propositivo en la definición de sus requisitos formales y funcionales. Solo mediante esta iniciativa sería posible evitar que los avances técnicos se impusieran de forma autónoma, reduciendo la arquitectura a una mera operación técnica sin contenido proyectual.

En este marco, Dom-ino constituye una propuesta estratégica para establecer una colaboración sistemática entre arquitectos e ingenieros orientada a la formulación de un nuevo lenguaje arquitectónico, basado en elementos estandarizados concebidos desde criterios proyectuales, que debía articular la lógica técnica de la producción industrial con los principios compositivos de una arquitectura moderna.

Aunque el sistema Dom-ino presentaba ventajas teóricas en términos de estandarización y eficiencia constructiva, el Gregh señala que subsisten dudas en torno a su viabilidad técnica y económica en la forma en que fue originalmente concebido. Estas dudas surgen de la consideración del costo de producción de los encofrados metálicos, la necesidad de mano de obra especializada para su montaje y el tiempo requerido para su implementación, lo cual podría haber contravenido el objetivo de construir de manera más rápida y económica en comparación con otros sistemas contemporáneos.

Sin embargo, tales objeciones deben ser formuladas con moderación, dado que las descripciones disponibles del sistema se basan en documentación incompleta y, en muchos casos, en conjeturas. En consecuencia, la crítica técnica al modelo podría estar mal orientada o ser anacrónica respecto de las condiciones reales del proyecto en su momento de formulación. En esta línea, el artículo sugiere que las razones más plausibles para la no implementación del sistema no deben buscarse exclusivamente en su factibilidad técnica, sino también en factores contextuales, como la escasa receptividad por parte de algunos colaboradores clave o las limitaciones impuestas por el contexto bélico. Por esta razón, la idea Dom-ino, debe entenderse como una construcción teórica que expresa una postura crítica ante los métodos constructivos dominantes y una voluntad de reorganización del proceso arquitectónico desde una lógica industrial.

Sistema Dom-ino Le Corbusier. ©FLC-ADAGP
Sistema Dom-ino Le Corbusier. ©FLC-ADAGP

Genealogía conceptual del sistema Dom-ino

Greh reconstruye la genealogía conceptual del sistema Dom-ino a partir de una cronología precisa que abarca el período 1907–1916, en el que las experiencias formativas de Jeanneret —tanto profesionales como intelectuales— resultaron determinantes para la configuración del proyecto. Durante estos años, sus viajes por Alemania y Francia le permitieron entrar en contacto con las corrientes emergentes del pensamiento técnico y urbano, así como con modelos de producción arquitectónica orientados a la estandarización y la industrialización. La influencia del Werkbund, el debate sobre la vivienda obrera y el urbanismo funcional, así como sus estudios sobre proporción y geometría en la composición arquitectónica, constituyen antecedentes directos de la formulación del sistema.

Un momento clave en este proceso se identifica en enero de 1913, cuando Jeanneret expone por primera vez una idea embrionaria del modelo estructural en una carta dirigida a Max Du Bois. Aunque en ese contexto el proyecto se vinculaba a una propuesta de construcción fabril, su alcance se amplió rápidamente al problema de la vivienda colectiva, revelando una preocupación por articular economía de medios, flexibilidad espacial y estandarización formal. La irrupción de la Primera Guerra Mundial y, en particular, la devastación del territorio belga desde agosto de 1914, proporcionaron un marco de urgencia para la reformulación del sistema como respuesta técnica a la necesidad de reconstrucción rápida y masiva.

En este contexto, Dom-ino se consolida como la expresión condensada de una serie de intereses que Jeanneret había venido desarrollando: la aplicación de métodos industriales a la arquitectura, la formulación de una vivienda racionalizada para las masas y la búsqueda de un lenguaje formal sustentado en principios geométricos y modulares.

La cronología revisada por Gregh permite identificar la persistencia con la que Jeanneret intentó materializar el sistema Dom-ino, asumiendo él mismo las principales tareas vinculadas al desarrollo, promoción y difusión del proyecto. A pesar del escepticismo sostenido de su socio Max Du Bois, Jeanneret se encargó del diseño técnico, la elaboración de material gráfico y publicitario, y la búsqueda activa de interlocutores institucionales y clientes potenciales. Esta iniciativa individual revela no solo la convicción con que concebía el valor del sistema, sino también las tensiones internas al proceso de colaboración.

Si bien el contexto bélico ofrecía un marco propicio para soluciones constructivas racionalizadas, factores externos e internos confluyeron para impedir su realización. Entre ellos, la frustrada oportunidad de presentar el sistema en la exposición “La Cité Reconstituée”, y la prolongación del conflicto, desarticuló los canales de producción y financiamiento necesarios para su implementación.

Fragmentos de correspondencia y cuadernos de Jeanneret reflejan con claridad su insatisfacción con las limitaciones del entorno local en La Chaux-de-Fonds y su deseo de trasladarse a París como condición necesaria para consolidar su carrera y desarrollar sus ideas.

Dom-ino como Síntesis de la Visión de Jeanneret sobre la Arquitectura Moderna

El sistema Dom-ino expresa la convicción de que la arquitectura del nuevo siglo debía surgir de una colaboración efectiva entre arquitectos e ingenieros, orientada a generar un vocabulario formal coherente con las lógicas materiales e industriales emergentes. Esta cooperación técnica debía posibilitar el desarrollo de soluciones tipológicas estandarizadas que, sin sacrificar la expresión formal, respondieran a demandas de eficiencia y reproducibilidad.

La propuesta supone una ampliación de la escala operativa del arquitecto, ya no limitada al edificio aislado, sino proyectada hacia el urbanismo y la organización territorial, incorporando así una dimensión social y colectiva en el ejercicio disciplinar. Esta expansión exigía nuevas formas de gestión, en las que el arquitecto debía asumir un papel activo en las etapas comerciales, promocionales y administrativas del proceso constructivo.

Asimismo, Dom-ino refleja la emergencia de nuevos actores en la producción arquitectónica, como los industriales o el Estado, y la necesidad de que el arquitecto se dotara de instrumentos discursivos y estratégicos capaces de vincular argumentos técnicos con racionalidades económicas y políticas. Esta reconversión del rol profesional no implicaba una renuncia al carácter artístico de la arquitectura, sino una reformulación de sus fundamentos: la proporción, la estandarización y el orden como principios formales que aseguraban unidad, ritmo y legibilidad, tanto en el objeto arquitectónico como en su inserción en el tejido urbano.

La Influencia de La Chaux-de-Fonds y los Viajes

El origen del sistema Dom-ino es un proceso de maduración que se extiende desde la formación inicial de Jeanneret en La Chaux-de-Fonds hasta sus múltiples viajes por Europa y el Mediterráneo. Su educación en la escuela de artes aplicadas dirigida por Charles L’Eplattenier promovía una concepción de la arquitectura como síntesis entre arte e industria, alentando una aproximación analítica a la naturaleza basada en la proporción, la abstracción formal y el orden geométrico. Esta formación temprana consolidó una disposición proyectual orientada a la estructura, la racionalidad compositiva y la integración técnica del objeto arquitectónico.

El contacto con el modernismo vienés en 1907 produjo una reacción crítica ante el exceso ornamental, que marcó un distanciamiento respecto de los postulados decorativos del Jugendstil y reforzó su inclinación hacia una estética depurada. Posteriormente, su estancia en París bajo la tutela de Auguste Perret fue decisiva en la incorporación del lenguaje del hormigón armado, así como en el entendimiento de la tridimensionalidad estructural como principio compositivo. Las visitas a Alemania profundizaron su interés en los procesos de producción industrial y en el urbanismo funcional, destacando la noción de milieu como marco organizador del espacio colectivo y la importancia de la coherencia formal expresada en el concepto de la beauté de l’ensemble.

Su viaje al Mediterráneo, especialmente a Oriente e Italia, operó como momento de inflexión simbólica, en el que el repertorio clásico dejó de ser una referencia normativa para dar paso a una visión renovada de la arquitectura como organización de formas geométricas puras. En este contexto, Jeanneret formula una estética basada en volúmenes elementales como el cubo, la esfera, el cilindro y la pirámide,  que se articulan bajo principios de proporción y ritmo espacial, proyectando una arquitectura esencialista y luminosa, capaz de establecer una relación directa con el entorno y la percepción sensorial.

Este proceso de transformación ideológica se vio intensificado por su regreso a La Chaux-de-Fonds entre 1912 y 1916, período que caracteriza una etapa de aislamiento intelectual y frustración personal. La percepción de la ciudad como un entorno cerrado, conservador y sin estímulos culturales reforzó su voluntad de emigrar a París, que identificaba como el escenario necesario para el desarrollo y validación de su proyecto arquitectónico. La tensión entre periferia y centro, entre tradición y modernidad, actuó como motor tanto de su producción teórica como de su voluntad de inserción profesional en la vanguardia arquitectónica europea.

©tecnne

Texto analizado: Gregh, Eleanor.  “Domino idea” Oppositions 15 16 Winter Spring 1979. Pp.64-90

Mediados del siglo XIX – Principios del siglo XX: Aumento de la competencia de los países industrializados en Europa, amenazando la industria relojera de La Chaux-de-Fonds.

TECNNE | Arquitectura, pensamiento crítico y práctica cultural ©Marcelo Gardinetti 2026 – Todos los derechos reservados.
El contenido de este sitio web se encuentra protegido por la legislación vigente en materia de propiedad intelectual e industrial. Salvo en los supuestos expresamente previstos por la ley, queda prohibida su reproducción, distribución, comunicación pública o transformación sin la autorización previa del titular de los derechos correspondientes. Las imágenes y fotografías reproducidas se utilizan exclusivamente con fines informativos, críticos y educativos, en el marco de la divulgación de obras artísticas y arquitectónicas de relevancia cultural. En todos los casos, proceden de fuentes de acceso público en línea, se presentan en baja resolución, carecen de idoneidad para usos comerciales y van acompañadas de la correspondiente mención de autoría, sin que ello implique desconocimiento alguno de los derechos de propiedad intelectual que les son inherentes. Los esquemas y bocetos que acompañan los artículos han sido elaborados por el autor a partir de material fotográfico preexistente, con una finalidad analítica e interpretativa, reconociendo explícitamente la autoría original de las obras representadas y respetando íntegramente los derechos que las protegen.

Marcelo Gardinetti
Marcelo Gardinetti
Artículos: 1203