El artículo de Eleanor Gregh “Domino Idea” publicado en Oppositions N°15-16 examina el Sistema Dom-ino de Le Corbusier como un proyecto fundacional que articula las bases de su producción arquitectónica posterior, incluidos los «Cinco Puntos de una Nueva Arquitectura». Formulado como respuesta técnica a las exigencias de reconstrucción derivadas de la Primera Guerra Mundial, Dom-ino consistía en un sistema estructural de hormigón armado compuesto por una retícula rectangular sostenida por seis columnas, que permitía liberar tanto la planta como las fachadas de funciones portantes, lo cual abría posibilidades de configuración espacial y compositiva inéditas hasta entonces. Gregh reconstruye el proceso intelectual que condujo a su formulación, enmarcado en una reflexión más amplia sobre la industrialización, la incorporación de nuevos materiales y técnicas constructivas, y la necesidad de redefinir el papel del arquitecto en colaboración con el ingeniero. La secuencia cronológica del desarrollo del proyecto evidencia la insistencia de Jeanneret en promover el sistema, a pesar de las reservas manifestadas por Max Du Bois. La formulación del sistema Dom-ino constituye una operación de síntesis que condensó las preocupaciones técnicas, teóricas y sociales de Jeanneret, anticipando los principios que estructurarían su propuesta de una arquitectura moderna racionalizada, estandarizable y vinculada a una visión colectiva de transformación del hábitat.
El Sistema Dom-ino como Punto de Partida
El sistema Dom-ino ha sido tradicionalmente interpretado como el punto de partida para la formulación de una nueva arquitectura basada en materiales industriales, y como antecedente directo de los «Cinco Puntos» que estructurarían el pensamiento arquitectónico de Le Corbusier en los años siguientes. No obstante, el artículo cuestiona esta lectura unidireccional al proponer que esa interpretación resulta históricamente incompleta, en tanto omite los antecedentes conceptuales y técnicos que informaron su desarrollo. En lugar de asumir Dom-ino únicamente como un inicio, la autora plantea la necesidad de considerarlo simultáneamente como una culminación de procesos reflexivos iniciados por Jeanneret entre 1907 y 1916.
Esta reformulación permite inscribir el sistema como una operación de síntesis que reúne y estructura un conjunto de ideas y aspiraciones previas, vinculadas al papel de la técnica, al lenguaje arquitectónico autónomo y a la reorganización del habitar moderno. Desde esta perspectiva, Dom-ino no constituye únicamente una ruptura, sino también una condensación crítica de saberes acumulados que configuraron el fundamento conceptual de su pensamiento arquitectónico posterior.
Descripción Técnica y Potencial Arquitectónico del Sistema Dom-ino
El sistema Dom-ino se configura como una estructura de hormigón armado compuesta por seis columnas periféricas que sostienen losas planas de piso, dispuestas sin presencia de muros portantes. Esta disposición permite desvincular los cerramientos interiores y exteriores de las exigencias estructurales, habilitando una flexibilidad compositiva que redefine la relación entre soporte y espacio habitable. La concentración de las cargas en los apoyos puntuales introduce una lógica de planta libre que anticipa una nueva forma de organización espacial.
La estandarización de columnas, losas y escalera posibilita la aplicación de principios modulares, que permiten la repetición sistemática de unidades y su combinación en configuraciones variables. Esta racionalización constructiva tiene implicancias técnicas y proyectuales, porque favorece la producción seriada y la economía de medios, además de ampliar la capacidad del proyectista para operar sobre la distribución espacial y la expresión formal del edificio.
La solución técnica de losas superpuestas en sus lados cortos y el leve voladizo en los lados largos permite ocultar las columnas desde el exterior, generando una superficie de fachada continua y libre de interferencias estructurales. Esta característica confiere un grado de autonomía sin precedentes para intervenir formalmente en la envolvente, y refuerza la separación entre estructura portante y expresión arquitectónica.
El sistema fue concebido como una estrategia para la racionalización del proceso constructivo mediante la reducción de variables técnicas y logísticas a través de la estandarización de componentes y la introducción de encofrados metálicos reutilizables. Esta simplificación permitía optimizar los tiempos de ejecución y disminuir los costos de producción. Además, permite establecer condiciones objetivas para el cálculo anticipado de recursos materiales, humanos y económicos requeridos en cada proyecto.
La economía estructural del sistema, basada en la repetición de elementos prefabricados, respondía a una lógica industrial que aspiraba a la serialización del edificio como producto. Esta aproximación técnica habilitaba la planificación a gran escala en términos de construcción masiva de viviendas, abriendo la posibilidad de replicar el modelo a nivel nacional o incluso internacional, planteando un cambio de paradigma en la organización del proceso constructivo, integrando criterios de eficiencia productiva, control técnico y escalabilidad operativa.
La Visión del Sistema Dom-ino como Respuesta a la Industrialización
Jeanneret identificaba en la industrialización de la construcción una posibilidad transformadora. Consideraba que el desarrollo de nuevos materiales y técnicas exigía una intervención activa por parte de los arquitectos, quienes debían asumir un rol propositivo en la definición de sus requisitos formales y funcionales. Solo mediante esta iniciativa sería posible evitar que los avances técnicos se impusieran de forma autónoma, reduciendo la arquitectura a una mera operación técnica sin contenido proyectual.
En este marco, Dom-ino constituye una propuesta estratégica para establecer una colaboración sistemática entre arquitectos e ingenieros orientada a la formulación de un nuevo lenguaje arquitectónico, basado en elementos estandarizados concebidos desde criterios proyectuales, que debía articular la lógica técnica de la producción industrial con los principios compositivos de una arquitectura moderna.
Aunque el sistema Dom-ino presentaba ventajas teóricas en términos de estandarización y eficiencia constructiva, el Gregh señala que subsisten dudas en torno a su viabilidad técnica y económica en la forma en que fue originalmente concebido. Estas dudas surgen de la consideración del costo de producción de los encofrados metálicos, la necesidad de mano de obra especializada para su montaje y el tiempo requerido para su implementación, lo cual podría haber contravenido el objetivo de construir de manera más rápida y económica en comparación con otros sistemas contemporáneos.
Sin embargo, tales objeciones deben ser formuladas con moderación, dado que las descripciones disponibles del sistema se basan en documentación incompleta y, en muchos casos, en conjeturas. En consecuencia, la crítica técnica al modelo podría estar mal orientada o ser anacrónica respecto de las condiciones reales del proyecto en su momento de formulación. En esta línea, el artículo sugiere que las razones más plausibles para la no implementación del sistema no deben buscarse exclusivamente en su factibilidad técnica, sino también en factores contextuales, como la escasa receptividad por parte de algunos colaboradores clave o las limitaciones impuestas por el contexto bélico. Por esta razón, la idea Dom-ino, debe entenderse como una construcción teórica que expresa una postura crítica ante los métodos constructivos dominantes y una voluntad de reorganización del proceso arquitectónico desde una lógica industrial.

Genealogía conceptual del sistema Dom-ino
Greh reconstruye la genealogía conceptual del sistema Dom-ino a partir de una cronología precisa que abarca el período 1907–1916, en el que las experiencias formativas de Jeanneret —tanto profesionales como intelectuales— resultaron determinantes para la configuración del proyecto. Durante estos años, sus viajes por Alemania y Francia le permitieron entrar en contacto con las corrientes emergentes del pensamiento técnico y urbano, así como con modelos de producción arquitectónica orientados a la estandarización y la industrialización. La influencia del Werkbund, el debate sobre la vivienda obrera y el urbanismo funcional, así como sus estudios sobre proporción y geometría en la composición arquitectónica, constituyen antecedentes directos de la formulación del sistema.
Un momento clave en este proceso se identifica en enero de 1913, cuando Jeanneret expone por primera vez una idea embrionaria del modelo estructural en una carta dirigida a Max Du Bois. Aunque en ese contexto el proyecto se vinculaba a una propuesta de construcción fabril, su alcance se amplió rápidamente al problema de la vivienda colectiva, revelando una preocupación por articular economía de medios, flexibilidad espacial y estandarización formal. La irrupción de la Primera Guerra Mundial y, en particular, la devastación del territorio belga desde agosto de 1914, proporcionaron un marco de urgencia para la reformulación del sistema como respuesta técnica a la necesidad de reconstrucción rápida y masiva.
En este contexto, Dom-ino se consolida como la expresión condensada de una serie de intereses que Jeanneret había venido desarrollando: la aplicación de métodos industriales a la arquitectura, la formulación de una vivienda racionalizada para las masas y la búsqueda de un lenguaje formal sustentado en principios geométricos y modulares.
La cronología revisada por Gregh permite identificar la persistencia con la que Jeanneret intentó materializar el sistema Dom-ino, asumiendo él mismo las principales tareas vinculadas al desarrollo, promoción y difusión del proyecto. A pesar del escepticismo sostenido de su socio Max Du Bois, Jeanneret se encargó del diseño técnico, la elaboración de material gráfico y publicitario, y la búsqueda activa de interlocutores institucionales y clientes potenciales. Esta iniciativa individual revela no solo la convicción con que concebía el valor del sistema, sino también las tensiones internas al proceso de colaboración.
Si bien el contexto bélico ofrecía un marco propicio para soluciones constructivas racionalizadas, factores externos e internos confluyeron para impedir su realización. Entre ellos, la frustrada oportunidad de presentar el sistema en la exposición “La Cité Reconstituée”, y la prolongación del conflicto, desarticuló los canales de producción y financiamiento necesarios para su implementación.
Fragmentos de correspondencia y cuadernos de Jeanneret reflejan con claridad su insatisfacción con las limitaciones del entorno local en La Chaux-de-Fonds y su deseo de trasladarse a París como condición necesaria para consolidar su carrera y desarrollar sus ideas.
Dom-ino como Síntesis de la Visión de Jeanneret sobre la Arquitectura Moderna
El sistema Dom-ino expresa la convicción de que la arquitectura del nuevo siglo debía surgir de una colaboración efectiva entre arquitectos e ingenieros, orientada a generar un vocabulario formal coherente con las lógicas materiales e industriales emergentes. Esta cooperación técnica debía posibilitar el desarrollo de soluciones tipológicas estandarizadas que, sin sacrificar la expresión formal, respondieran a demandas de eficiencia y reproducibilidad.
La propuesta supone una ampliación de la escala operativa del arquitecto, ya no limitada al edificio aislado, sino proyectada hacia el urbanismo y la organización territorial, incorporando así una dimensión social y colectiva en el ejercicio disciplinar. Esta expansión exigía nuevas formas de gestión, en las que el arquitecto debía asumir un papel activo en las etapas comerciales, promocionales y administrativas del proceso constructivo.
Asimismo, Dom-ino refleja la emergencia de nuevos actores en la producción arquitectónica, como los industriales o el Estado, y la necesidad de que el arquitecto se dotara de instrumentos discursivos y estratégicos capaces de vincular argumentos técnicos con racionalidades económicas y políticas. Esta reconversión del rol profesional no implicaba una renuncia al carácter artístico de la arquitectura, sino una reformulación de sus fundamentos: la proporción, la estandarización y el orden como principios formales que aseguraban unidad, ritmo y legibilidad, tanto en el objeto arquitectónico como en su inserción en el tejido urbano.
La Influencia de La Chaux-de-Fonds y los Viajes
El origen del sistema Dom-ino es un proceso de maduración que se extiende desde la formación inicial de Jeanneret en La Chaux-de-Fonds hasta sus múltiples viajes por Europa y el Mediterráneo. Su educación en la escuela de artes aplicadas dirigida por Charles L’Eplattenier promovía una concepción de la arquitectura como síntesis entre arte e industria, alentando una aproximación analítica a la naturaleza basada en la proporción, la abstracción formal y el orden geométrico. Esta formación temprana consolidó una disposición proyectual orientada a la estructura, la racionalidad compositiva y la integración técnica del objeto arquitectónico.
El contacto con el modernismo vienés en 1907 produjo una reacción crítica ante el exceso ornamental, que marcó un distanciamiento respecto de los postulados decorativos del Jugendstil y reforzó su inclinación hacia una estética depurada. Posteriormente, su estancia en París bajo la tutela de Auguste Perret fue decisiva en la incorporación del lenguaje del hormigón armado, así como en el entendimiento de la tridimensionalidad estructural como principio compositivo. Las visitas a Alemania profundizaron su interés en los procesos de producción industrial y en el urbanismo funcional, destacando la noción de milieu como marco organizador del espacio colectivo y la importancia de la coherencia formal expresada en el concepto de la beauté de l’ensemble.
Su viaje al Mediterráneo, especialmente a Oriente e Italia, operó como momento de inflexión simbólica, en el que el repertorio clásico dejó de ser una referencia normativa para dar paso a una visión renovada de la arquitectura como organización de formas geométricas puras. En este contexto, Jeanneret formula una estética basada en volúmenes elementales como el cubo, la esfera, el cilindro y la pirámide, que se articulan bajo principios de proporción y ritmo espacial, proyectando una arquitectura esencialista y luminosa, capaz de establecer una relación directa con el entorno y la percepción sensorial.
Este proceso de transformación ideológica se vio intensificado por su regreso a La Chaux-de-Fonds entre 1912 y 1916, período que caracteriza una etapa de aislamiento intelectual y frustración personal. La percepción de la ciudad como un entorno cerrado, conservador y sin estímulos culturales reforzó su voluntad de emigrar a París, que identificaba como el escenario necesario para el desarrollo y validación de su proyecto arquitectónico. La tensión entre periferia y centro, entre tradición y modernidad, actuó como motor tanto de su producción teórica como de su voluntad de inserción profesional en la vanguardia arquitectónica europea.
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Texto analizado: Gregh, Eleanor. “Domino idea” Oppositions 15 16 Winter Spring 1979. Pp.64-90
Cronología Detallada de hechos vinculados al Proyecto Dom-ino
Mediados del siglo XIX – Principios del siglo XX: Aumento de la competencia de los países industrializados en Europa, amenazando la industria relojera de La Chaux-de-Fonds.
1884: Rupert Carabin es cofundador de la Société des Indépendants.
1894: Publicación de «L’Enquête sur les Conditions de l’Habitation en France, Les Maisons Types» por la Section des Sciences Economiques et Sociales du Comité des Travaux Historiques et Scientifiques del Musée Social, liderado por Alfred de Foville. Este libro es un ejemplo temprano de ingeniería social aplicada a la vivienda.
1899: Tony Garnier gana el Grand Prix de Rome.
1901-1904: Garnier trabaja en sus ideas para una «Cité Industrielle» en Roma.
1906-1907: L’Eplattenier lanza el «Cours Supérieur» en La Chaux-de-Fonds para ampliar la gama de producción artística e industrial en la región, lo que lleva a Jeanneret a dedicarse a la arquitectura.
1907: L’Eplattenier envía a sus estudiantes, incluido Jeanneret, al extranjero para estudiar el contexto artístico contemporáneo.
Invierno de 1907-1908: Jeanneret visita Viena después de un viaje a Italia. Se decepciona con el arte moderno vienés y se da cuenta de su falta de educación técnica en arquitectura.
1908-1909: Jeanneret estudia en París. Trabaja en la oficina de Auguste Perret, aprendiendo los principios de la construcción y el diseño en hormigón armado. También estudia matemáticas, el diccionario de Viollet-le-Duc y arte. Descubre la arquitectura clásica francesa.
Finales de 1909: Jeanneret regresa a La Chaux-de-Fonds. Se reúne con Max Du Bois y se interesa por su traducción del libro de E. Morsch sobre hormigón armado y por la idea de un sistema prefabricado.
Diciembre de 1909 – Abril de 1910: Período de asimilación de ideas para Jeanneret en La Chaux-de-Fonds, inspirado por el paisaje del Jura.
Principios de 1910: Jeanneret escribe a Du Bois sobre su experiencia en París.
Febrero de 1910: Jeanneret escribe a Du Bois, mencionando «sueños» y «fe en su realización».
Primavera de 1910: Jeanneret escribe a L’Eplattenier sobre la belleza del conjunto en el arte alemán.
Abril de 1910: Jeanneret se traslada a Múnich y permanece allí hasta noviembre de 1910. Conoce a Theodor Fischer y se familiariza con el Werkbund alemán. Comienza un proyecto de investigación sobre urbanismo centrado en La Chaux-de-Fonds. Incluye un plan para una brochure sobre la construcción de ciudades.
16 de abril de 1910: Jeanneret escribe a L’Eplattenier, incluyendo el plan para la brochure y discutiendo sus ideas sobre la escuela de arte y el arte popular.
Junio de 1910: Jeanneret viaja a Berlín para la «Stadtbau Ausstellung». Queda impresionado por los urbanistas alemanes, especialmente Jansen y Bruno Schmitz. Conoce a Behrens, Muthesius y Paul.
21 de junio de 1910: Jeanneret escribe a Ritter sobre la Stadtbau Ausstellung en Berlín.
27 de junio de 1910: Jeanneret escribe a L’Eplattenier, discutiendo la necesidad de apoyo financiero y autocrático para un movimiento artístico.
1 de octubre de 1910: Jeanneret escribe a L’Eplattenier, reflexionando sobre la impopularidad del monumento «La République» de L’Eplattenier y la necesidad de un «milieu» de belleza para el arte.
Noviembre de 1910: Jeanneret entra en la oficina de Behrens en Múnich y trabaja allí hasta marzo de 1911.
Enero de 1911: Lectura del libro de Cingria-Valneyre «Les Entretiens de la Villa du Rottet» por Jeanneret, que refuerza sus ideas sobre la tradición latina en el arte suizo.
16 de enero de 1911: Jeanneret escribe a L’Eplattenier, exponiendo sus puntos de vista sobre el arte alemán y francés.
Marzo de 1911: Jeanneret finaliza su trabajo en la oficina de Behrens.
Marzo de 1911: Jeanneret escribe a Ritter, anunciando su partida de Múnich.
Mayo de 1911: Jeanneret comienza su viaje hacia el Mediterráneo y Oriente.
16 de mayo de 1911: Jeanneret escribe a L’Eplattenier, informándole sobre su viaje.
Julio de 1911: Jeanneret está en Constantinopla. Se confirma su puesto en la Nouvelle Section de la Escuela de Arte de La Chaux-de-Fonds. Se reúne con Auguste Perret y rechaza su oferta de colaborar en el Théâtre des Champs Elysées.
Verano de 1911: Jeanneret escribe a Ritter sobre su «terror de una pequeña vida provincial» y la influencia de París.
Septiembre de 1911: Jeanneret escribe a Ritter sobre sus ideas heréticas y su obligación moral de regresar a La Chaux-de-Fonds.
Finales de 1911: Jeanneret escribe a L’Eplattenier sobre el «sentido de algo amargo y trágico» en él.
Noviembre de 1911: Jeanneret regresa a La Chaux-de-Fonds.
Noviembre de 1911: Jeanneret escribe a Ritter desde La Chaux-de-Fonds, describiendo su nueva visión arquitectónica («el color blanco, el cubo, la esfera, el cilindro y la pirámide»).
25 de noviembre de 1911: Jeanneret escribe a Ritter describiendo el entorno de La Chaux-de-Fonds.
Diciembre de 1911: Hostilidad hacia la Nouvelle Section en La Chaux-de-Fonds.
15 de diciembre de 1911: Jeanneret escribe a Ritter describiendo la situación política en La Chaux-de-Fonds.
1912: Publicación del informe de Jeanneret «Etude sur un Mouvement d’Art Décoratif en Allemagne».
1912: Jeanneret regresa a La Chaux-de-Fonds permanentemente y retoma su carrera de arquitecto. Se propone la construcción de una fábrica en los terrenos de la familia Du Bois.
5-8 de marzo de 1912: Jeanneret escribe a Ritter sobre la nueva esperanza que le infunde el movimiento artístico moderno en París.
26 de febrero de 1912: Jeanneret escribe a Du Bois sobre la fábrica y la aplicación de proporciones arquitectónicas.
4 de septiembre de 1912: Ruptura definitiva con L’Eplattenier.
17 de noviembre de 1912: Jeanneret escribe a Ritter, mencionando la primacía del estilo griego y el peligro de una arquitectura moderna puramente funcional. Cierre del Salon d’Automne en París.
Mediados de diciembre de 1912: Jeanneret escribe a Ritter sobre el hormigón armado y el orientalismo.
Finales de 1912 : Jeanneret escribe a Du Bois, describiéndole como un «tirador de hilos».
Enero de 1913: Estancamiento en el sector de la construcción en La Chaux-de-Fonds. Jeanneret propone una alternativa al proyecto de la fábrica a Du Bois, la idea embrionaria de Dom-ino, centrada en el problema de la vivienda.
17 de enero de 1913: Jeanneret escribe a Du Bois esbozando por primera vez la idea de Dom-ino.
9 de mayo de 1913: Jeanneret escribe a Ritter sobre la falta de grandes proyectos en La Chaux-de-Fonds y el autocra-tismo en la profesión.
27 de septiembre de 1913: Fundación de L’Oeuvre, el Werkbund suizo. Jeanneret escribe a Ritter sobre la «esperanza de actuar».
Octubre de 1913: Jeanneret visita París. Ve el Théâtre des Champs Elysées de Perret y otras actividades artísticas.
3 de noviembre de 1913: Jeanneret escribe a Ritter sobre la «era de la realización».
Finales de 1913: Jeanneret escribe a Du Bois sobre su deseo de mudarse a París.
19-23 de diciembre de 1913: Jeanneret visita el Salon d’Automne y ve una exhibición de cuarenta interiores modernos. Se da cuenta de la necesidad de una casa apropiada para la época.
29 de enero de 1914: Jeanneret escribe a Du Bois mencionando su artículo «Le Renouveau en Architecture» y el urbanismo alemán.
Mayo-Noviembre de 1914: Exposición Internacional Urbana en Lyon, donde Tony Garnier es arquitecto jefe.
Julio de 1914: Jeanneret visita la Exposición del Werkbund en Colonia y Lyon. Escribe a Du Bois sobre su «tracto» sobre arquitectura «ultra-moderna».
Principios de agosto de 1914: Declaración de guerra e invasión de Bélgica. Jeanneret reconoce que la guerra precipitará la revolución en la arquitectura moderna.
Octubre-Noviembre de 1914: Du Bois regresa a Suiza. Discute con Jeanneret el proyecto Dom-ino a la luz de los planes de reconstrucción belga. Se concibe la forma y el carácter del marco Dom-ino.
Octubre de 1915: Invasión de los Balcanes. Jeanneret se da cuenta de que el fin de la guerra no será pronto.
Octubre de 1915: Jeanneret escribe a Du Bois respondiendo a su decisión de posponer el proyecto Dom-ino.
Noviembre de 1915 – Marzo de 1916: Jeanneret promociona el proyecto Dom-ino ante varios gobiernos e intenta explotar sus contactos en París.
17 de noviembre de 1915: Jeanneret completa los dibujos para la patente y espera noticias de Du Bois.
24 de noviembre de 1915: Jeanneret escribe a Du Bois recapitulando una carta anterior.
26 de noviembre de 1915: Jeanneret escribe a Du Bois, mencionando el interés de un diputado francés y la necesidad de registrar la patente.
11 de enero de 1916: Du Bois presenta finalmente la solicitud de patente para la idea Dom-ino.
Marzo de 1916: Rupert Carabin escribe a Jeanneret sugiriendo publicidad para Dom-ino a través de la exposición «La Cité Reconstituée». Jeanneret propone a Du Bois que S.A.B.A. construya una casa modelo para la exposición.
20 de marzo de 1916: Jeanneret escribe a Du Bois sobre la propuesta de la casa modelo para la exposición.
Mayo-Julio de 1916: Exposición «La Cité Reconstituée» en París.
22 de mayo de 1916: Jeanneret escribe a Ritter sobre las dificultades del «business».
17 de abril de 1916: Jeanneret escribe a Du Bois, citando la opinión negativa de Perret sobre la exposición y sugiriendo que S.A.B.A. se ocupe directamente. Propone firmar un acuerdo final en junio.
Junio de 1916: Posible visita de Jeanneret a la exposición «La Cité Reconstituée» (no confirmado).
21 de junio de 1916: Notas tomadas por Jeanneret en Suiza, registradas en su cuaderno de 1915-16.
Finales de junio/Principios de julio de 1916: Jeanneret recibe el encargo del Cinéma La Scala.
Mediados de julio de 1916: Jeanneret recibe el encargo de la Villa Schwob.
28 de julio de 1916: Jeanneret responde a una primera serie de propuestas de Du Bois.
Posterior a 28 de julio de 1916: Jeanneret escribe a Du Bois, revelando que Schneider no ha venido y que no tiene noticias.
29 de agosto de 1916: Du Bois envía a Jeanneret una nueva serie de propuestas.
Principios de septiembre de 1916: Du Bois avanza en la organización para el empleo de las ideas.
8 de septiembre de 1916: Jeanneret escribe a Du Bois, agradeciéndole y mencionando la presión de trabajo.
13 de septiembre de 1916: Jeanneret planea estudiar las propuestas de Du Bois.
15 de septiembre de 1916 (fecha asignada): Jeanneret debe ir a París para finalizar el acuerdo (retrasado).
17 de septiembre de 1916: Jeanneret escribe a Ritter, anunciando que la sociedad se está constituyendo en París.
Finales de septiembre de 1916: Jeanneret no va a París.
5 de octubre de 1916: Jeanneret escribe a Du Bois, indicando que ha comenzado los trámites para su pasaporte y que espera llegar pronto para finalizar el acuerdo.
Finales de octubre de 1916: Jeanneret llega a París.
31 de octubre de 1916: Primera carta de Jeanneret desde París.
17 de noviembre de 1916: Firma del acuerdo entre Du Bois, Bornand y Jeanneret en París. Jeanneret regresa a La Chaux-de-Fonds.
9 de diciembre de 1916: Jeanneret escribe a Du Bois, preguntando por las oficinas en París y mencionando el proyecto Plan d’Imphy.
Diciembre de 1916: Jeanneret recibe el proyecto Plan d’Imphy en La Chaux-de-Fonds.
Año Nuevo de 1917: Jeanneret abre su práctica en París (aunque no se instala permanentemente hasta octubre).
13 de enero de 1917: Jeanneret viaja a París.
9 de febrero de 1917: Jeanneret viaja a París.
Marzo y abril de 1917: Jeanneret hace al menos cinco visitas más a La Chaux-de-Fonds.
3 de mayo de 1917: Jeanneret escribe a Ritter sobre el pasado y el presente en la arquitectura.
27 de julio de 1917: Jeanneret escribe a Ritter sobre las dificultades en La Chaux-de-Fonds y la necesidad de ser un «hombre de negocios en fachada».
Julio y septiembre de 1917: Jeanneret hace más visitas a La Chaux-de-Fonds.
4 de octubre de 1917: Jeanneret se marcha definitivamente de La Chaux-de-Fonds hacia París.
Mayo de 1918: Fundación de L’Oeuvre, el Werkbund suizo.
Octubre de 1918: Jeanneret está en París y observa la actividad artística y el éxito del Théâtre des Champs Elysées de Perret.
1919: Sketch de la pintura «Le Bol Blanc» en el cuaderno de Jeanneret.
14 de mayo de 1919: Jeanneret escribe a Tony Garnier
1920s: Período de trabajo pionero de Le Corbusier, heraldo de los Cinco Puntos de Arquitectura.
1928-1929: Aprobación de la ley Loucheur sobre vivienda. Jeanneret y Pierre Jeanneret conciben un sistema (probablemente relacionado con Dom-ino) en respuesta.
1946: Publicación de «L’Oeuvre Complète de 1910-1929» de Le Corbusier y Pierre Jeanneret, donde se presenta Dom-ino.
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