Libeskind, irrumpir la historia

En esta narración, la arquitectura no se desentiende de la significación histórica, la subordina a una nueva grafía para embanderar los anhelos de una sociedad que desprecia la futilidad de la violencia.

En esta narración, la arquitectura no se desentiende de la significación histórica, la subordina a una nueva grafía para embanderar los anhelos de una sociedad que desprecia la futilidad de la violencia.