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Memorial, llamado a la integración de los pueblos

Oscar Niemeyer, Memorial de America Latina, tecnne

Memorial de América Latina, Oscar Niemeyer

El Memorial de América Latina, ubicado en el distrito de Barra Funda, zona central de la ciudad de São Paulo, es obra del maestro Brasileño Oscar Niemeyer. Este trabajo cristaliza el proyecto cultural del antropólogo Darcy Ribeiro en favor de la integración de los pueblos latinoamericanos.

La obra esta ubicada en un predio de 78.000 m2. Se organiza a partir de una plaza cívica, un gran espacio al aire libre destinado a encuentros culturales multitudinarios con capacidad para 30.000 personas. La Plaza establece el vínculo entre los edificios de la Biblioteca, el salón de actos, el auditorio, el Centro Brasileño de Estudios Latinoamericanos y el Restaurante circular. Una escultura realizada por Niemeyer en hormigón ocupa un sector destacado de la plaza; representa la mano abierta de América Latina con la palma sangrando.

El Memorial contiene una colección permanente de obras de arte y un centro de documentación para el arte popular latinoamericana. La biblioteca cuenta actualmente con unos 30.000 volúmenes, además de archivos audiovisuales y de música, la primera en la región destinada sobre temas de América Latina.

En el Memorial se celebran habitualmente exposiciones, conferencias, sesiones Audiovisuales, obras de  teatro y espectáculos de música y danza. El Centro Brasileño de Estudios Latinoamericanos, que también forma parte del Memorial, es una organización destinada a promover la investigación académica sobre asuntos latinoamericanos. El complejo fue inaugurado el 18 de marzo de 1989.

 “Su arquitectura es creativa, sin nada en común con otras obras ya construidas; es contestataria, porque recusa todos los preconceptos; es armoniosa, porque sus formas, espacios y volúmenes se corresponden; es lógica, porque atiende a la finalidad a la que se destinaba; es una síntesis de las Artes Plásticas, porque en ella las obras de artes nacieron con el proyecto original fijando por anticipado dónde se localizarían y cómo lo podrían enriquecer; es monumental, porque el asunto lo exigía y el arquitecto que lo proyectó cree en la grandeza de las cosas, despreciando esa filosofía de la pobreza arquitectural que algunos, por mediocridad o demagogia, pretenden instituir” Oscar Niemeyer.

Oscar Niemeyer, Memorial de America Latina, tecnne

O Processo Criador de Oscar Niemeyer, Ruy Ohtake

La excepcional capacidad creadora de Oscar Niemeyer manifestada a lo largo de su impresionante trayectoria, todos nosotros conocemos.  Aprovechando la exposición realizada en Memorial de América Latina en 2007, traemos algunas observaciones sobre su proceso creativo.

Niemeyer vino a São Paulo, definió con el gobernador el proyecto de Memorial, fue a conocer el terreno y, por la noche, el croquis ya estaba hecho, conteniendo las principales ideas de aquello que vendría a ser el Memorial.

En primer lugar, es admirable la clareza del croquis, la expresión y la definición que el diseño gana con pocas líneas. Otra peculiaridad es que fue elaborado sin ninguno dibujo previo de planta: es la capacidad que Oscar siempre tuvo de evaluar el volumen para después ajustar la planta, también de una manera creadora. La forma es sorprendente y la planta “limpia”. Por fin, es notable la rapidez con que resuelve el proyecto.

Considero el proyecto de Memorial de América Latina (1987) uno de los más significativos de Oscar Niemeyer. La libertad con que se apropia urbanísticamente de dos áreas de difíciles contornos que le obligó a interconectarlas por una pasarela. Una rara plaza cívica en la ciudad, donde los edificios asumen dibujos casi irreales, que provocan admiración cuando se llega ahí. Los grandes vanos, que las vigas de la Biblioteca y del Salón de Actos proporcionan, dan carácter al conjunto. En las vigas, están apoyadas las leves coberturas en curva, definiendo espacios internos extremamente generosos. Aunque sea frecuentemente citado, este proyecto todavía no recibió el merecido lugar en las críticas de arquitectura. Vale recordar que el Copan obtuvo unanimidad a partir de los últimos quince años.

El edificio de la Biblioteca, probablemente el más expresivo del conjunto, tiene, en el croquis, su trazado básico: la larga viga, apoyada en las extremidades de dos altas columnas, con dos leves coberturas curvas. Se percibe en los pequeños dibujos, en las laterales del croquis, que Oscar seguramente pensaba en el formato de esa gran viga. La opción final construida fue una T invertida. Su simplicidad y su pureza son reconocibles a primera vista, porque Niemeyer alcanzó ese golpe de genio de retorno a la naturaleza y a lo esencial que siempre hizo, o sea, obra de arte.

El Salón de Actos, edificio de los ceremoniales, también está casi definido en ese croquis, con la larga viga apoyada en las dos columnas altas y una única cobertura curva de hormigón. Sin duda, dialoga con la Biblioteca. Y Niemeyer, como que ajustando la fachada, elabora tres pequeños dibujos acompañando el croquis. ¿Estudiando las proporciones? Uno de ellos ya muestra el alargamiento de la cobertura curva, a medida que va llegando al piso.

Oscar Niemeyer siempre se cercó de personas con quienes discutía ideas y por veces pedía consejos. Cuando en Argelia proyectó la Universidad de Constantine, llevó importantes científicos brasileños para colaboraren en la formulación de los currículos universitarios. En Memorial, llamó a Darcy Ribeiro para enriquecer la conceptualización y el programa, entregues al Gobierno del Estado para la conducción de las actividades del Memorial, delineando la valorización de las propuestas culturales latinoamericanas. Por eso, Niemeyer dibujó el Pabellón de la Creatividad, poniéndolo en el croquis inicial.

Frente a la conformación bastante irregular de las dos áreas cedidas al Memorial y a la imposibilidad de unirlas debido al sistema viario existente, Niemeyer diseñó una pasarela para conectarlas, con un pilar central. Sin embargo, tras la ejecución de la pasarela, en una visita a la obra, percibió una inadecuación de aquel pilar central. Rehízo el diseño, proyectando el pilar externo, con una curva, haciendo con que la pasarela se colgara de él. Esa alteración, con la obra ya construida, obligaría nuevas fundaciones y nuevos cálculos puntuales. Al arquitecto le pareció importante ese cambio. Hubo incluso la interferencia del gobernador, que autorizó de inmediato la reconstrucción. Y, sin duda, resultó mucho mejor.

Fueron muy justos y significativos los homenajes que São Paulo prestó en el cumpleaños de 100 años de Oscar. Merece la pena registrar que sus tres obras más expresivas construidas en la ciudad participan de la conmemoración: la marquesina de Ibirapuera recibe una inusitada y optima exposición, el Copan estampa en su fachada el enorme 100, saludando el cumpleaños, y Memorial de América Latina realiza esta exposición.

Ruy Ohtake1

Notas:

1Panel de la Exposición “Oscar Niemeyer e o Memorial da América Latina: a idéia e a obra”, realizada de 27 de marzo a 23 de junio de 2007. Se encuentra en la Biblioteca Latinoamericana Victor Civita. Fuente: memorial.org

Fotografias: ©memorial.org

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