Le Corbusier

Palabra de Corbu, Parte 5


Continuación de la parte cuarta

“No me tomo muy en serio, cada mañana me despierto tonto y me queda todo el día para cambiar” Le Corbusier, Jacques Barzac, 1985

El relato que compone este artículo es la quinta parte de seis de la transcripción de la palabra de Le Corbusier en el film de Jacques Barzac de 1985

Las artes plásticas

“Siempre me interesó lo creativo, sobre todo, lo que se aplica al hombre y a su medio. Con la pintura pude desarrollar todo eso. Es un medio apasionante y peligroso.”

–          ¿Cómo se puede limitar a un lienzo de 2×3?

“Mi pecado capital es estar sometido a las cosas visuales. Tengo ojos y todo lo visual, el dibujo, la pintura, la escultura, la arquitectura, para mí es igual. Es sinfónica. La arquitectura exige ciertas cualidades del pensamiento del cerebro, o sea la concepción. Las otras cosas también, pero con posibilidades manuales.”

“A veces mi mano precede a mi mente. La mano humana es algo fantástico. Me gusta lo bello, me importan los volúmenes y los colores. Pido la autorización de hacer para mí pintura, arquitectura y escultura. Si a otros les molesta, que se queden en casa, pero si a los 75 años alguien me pide que muestre lo que hice, que no tengan celos.”

“Tengo un ‘castillo’ en la Costa Azul de 3,6 m x 3,6 m para mi mujer. Estupendo, ¿no? Raro adentro, por lo cómodo. Agradable. Para uso personal. A 13 metros de ahí tengo mi casa de 1,90 m x 4 metros, son unas maderas que junté y no está mal.”

–          ¿Usted lo llama su castillo?

“Probé hacerlo lo mejor posible, por supuesto.”

–          ¿Sigue pensando lo mismo que escribió sobre el Modulor?

“Es una de mis definiciones. Luca Paccioli escribió durante el Renacimiento la ‘Divina Proporzione’, inspirada en cosas del pasado. El número de oro, Pitágoras. Yo aporté algo nuevo al número de oro gracias al sistema métrico de la Revolución.”

“Antes eran el pie y la pulgada, una escala humana. Y con el métrico perdimos eso ya que despersonalizó los instrumentos de medida. El metro, el centímetro, el decímetro no son de la escala, el modulor sí. Tomé las proporciones desde el plexo solar hasta la cabeza y el brazo y encontré la sección de oro allí.”

“Y creé un sistema de dimensionamiento que responde a las dimensiones del cuerpo humano. Lo descubrí sin darme cuenta. No soy pretencioso, pero es importante. Y abre a la industria enormes posibilidades. Es un útil moderno. Es sorprendente ver que una gama de medida, un piano afinado, a la escala humana es una innovación sensacional.”

 Chapelle Notre Dame du Haut, Ronchamp

“La Chapelle Notre Dame du Haut está ubicada en un lugar muy especial, encima de la llanura de Saona. Siempre hubo lugares de culto allí. Templos paganos primero, después iglesias y una capilla. Luego siempre fueron demolidas a lo largo de los siglos. Fueron demolidas en la guerra de 1871, en la del ’14, en la del ’39 y en la Liberación.”

“Venían encargando la reconstrucción de la capilla a gente del lugar, pero nunca la terminaban. Entonces, hicieron un concilio, o algo así, en el arzobispado, mientras la capilla seguía siempre por terminar. Estaban desesperados y un día, en el medio de la reunión, el inspector Mathey y un canónigo se animaron juntos y dijeron: ‘¡Corbusier!’. Y los otros respondieron: ‘Bueno, quizás…’. Se levantó la sesión y así fue. El arzobispo le dijo al abate: ‘¡Le Corbu! Esto es grave. Vaya a verlo un domingo y luego me cuenta.'”

“El hombre vino a casa con el abate Ledeur, y yo les dije que no me importaba la iglesia, que yo no pedía nada y que, si la hacía, sería a mi manera. Me interesaba como obra plástica. En 20 años no había querido hacer una, pero de repente sí tenía ganas. Se entusiasmó y le habló bien de mí a su arzobispo.”

“Fui allí, vi el terreno y conquisté a los profesionales, a la gente, al cura. Almorcé con el cura, con el abate, con su hermana. Les hice bromas todo el tiempo. Quizás pensaron que yo no era serio. Fuimos al lugar y durante 2 ó 3 horas trabajé como un loco y engendré la Iglesia. No fue nada fácil, para nada.”

–          Te interesó?

“Hice algo artístico, sin decoración ninguna.”

–          ¿Va a gustar ?

“¡Ah, no sé! Hay 12.000 peregrinos. Dos veces por año se realiza una misa afuera. El interior es para los niños, los iniciados y el afuera es para los grandes.”

–          ¿Cuántos pueden entrar?

“Sólo 200. Y tendrá un laboratorio de música. ‘Imagínese cuando haya toda esa música y 12.000 tipos escuchando con amplificadores’, le dije al cura. Eso en lugar de una solterona que toque el armonio, un viejo armonio desafinado, horrible. Podría tener una mejor música y hacer componer y realizar nueva música religiosa, cosas totalmente nuevas. Un día ví a Varese en Nueva York y le dije: ‘Me va a tener que hacer algo fantástico. Los músicos que quieren, pueden hacer algo. Fíjate si se te ocurre alguna idea, pero no triste, música alegre.'”

“Tenía las piedras calcinadas de las ruinas, pero no podía mandarlas hasta el balastro de la ruta. Entonces utilicé estos muros. Para que resistan, pensé hacerlos curvos. Curvas útiles porque las hago acústicas del espacio, recibe los cuatro horizontes diferentes entre sí. Está el sol naciente llamado eje de Jerusalén. El otro es el sol poniente, el Norte y el Sur. Se trabaja con eso y no con signos o gestos creado por la arquitectura decadente, no puse ni uno de ellos en la capilla. Hasta la cruz la puse en un lugar significativo, al comienzo estaba mal situada, en el eje, parecía solemne, algo tonta.”

CONTINUAR  LECTURA – PARTE 6

Palabra de Corbu, transcripción del Film de Jacques Barzac de 1985. 

Fotografía de portada: ©Willy Rizzo

TECNNE | Arquitectura y contextos

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