La escena representa un tiempo inmóvil. Los objetos se trastocan y se enajenan de su propia realidad. Se esparcen en el vació. Chirico hurga en la historia, para remedar una modernidad perturbada. Subraya sus contradicciones en un esbozo invariable, inorgánico, carente de emociones. La inusual representación sofoca cualquier visión lógica