Samper crea en la Sala de Conciertos un espacio para las emociones, estudia minuciosamente cómo componer esa “urdimbre” elíptica de madera, que envuelve y acoge a músicos y espectadores. Su diseño es tan protagonista como los sonidos musicales que se interpretan, en un sublime dueto.

Reflexionar sobre una obra de Wladimiro Acosta no es tarea fácil ya que en general se difundió poco de su pensar y de su hacer y su arquitectura fue un tanto olvidada, pero su trayectoria aún perdura reflejando su particular visión de la arquitectura moderna