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Sinfonica municipal, fortalecer el vínculo social


Sinfónica Municipal de Caracas, ADJKM

El objetivo de diseño es transformar un espacio urbano en un programa cultural que establezca un nuevo vinculo social. El proyecto incorpora de 3 salas de conciertos de 1700, 1300 y 500 asientos, una de ellas ajustable para recibir hasta 400 músicos, además de un anfiteatro al aire libre; también salas de ensayo y aulas de enseñanza para el conservatorio de música. El programa complementario incluye dormitorios, oficinas y servicios.

Al elevar el edificio, la planta de calle se integra a visitantes y usuarios, e incorpora la noción de paisaje con vistas dominantes sobre el Parque Los Caobos. Este espacio público se conecta el conservatorio de música, ubicado en ese nivel. La sala de conciertos se eleva sobre esta planta cubierto de un velo de lamas verticales, suspendida sobre el parque.

El concurso

El concurso fue organizado por la FESNOJIV, una organización financiada por el gobierno que tiene como objetivo sistematizar la educación musical y promover la práctica colectiva de la música a través de orquestas sinfónicas y coros como medio de organización social y desarrollo comunitario, y la CAF (Corporación Andina de Fomento) una institución financiera que apoya el desarrollo sostenible y la integración regional en América Latina. Programa: 3 salas de conciertos modulares de 1700, 1300 y 500 asientos. Una de las cuales es ajustable hasta recibir 400 músicos. Conservatorio de música: Salas de ensayo, aulas. Restaurante y cafetería, dormitorios de los músicos, oficinas administrativas, anfiteatros al aire libre. Estacionamiento.

ADJKM, Sinfónica Municipal de Caracas, tecnne

Memoria descriptiva

El Sistema es reconocido internacionalmente como un programa único y distinguido basado en cómo la formación musical puede crear grandes músicos y cambiar la trayectoria vital de los niños en circunstancias extremadamente empobrecidas. Fundado en 1975 por el economista y músico José Antonio Abreu, El Sistema fomenta el desarrollo cultural y despierta la esperanza de integración social y profesional. El proyecto consiste en el desarrollo ulterior de nuestra obra ganadora del concurso de arquitectura organizado en 2010 por la Fundación Musical Simón Bolívar (El Sistema) y el Banco de Desarrollo de América Latina (Corporación Andina de Fomento). Este complejo sinfónico complementará las unidades existentes ubicadas en el Boulevard Amador Bendayán, a lo largo del límite norte del parque Los Caobos, en el centro cultural de Caracas.

El complejo consta de dos partes: el conservatorio de música y las salas de conciertos. El conservatorio de música incluye salas de ensayo para orquestas, secciones y filas. Concentrados en la base del edificio, son espacios íntimos para estudiar, uniendo la música y sus creadores. Las tres salas de concierto son tratadas de manera diferente para obtener una acústica múltiple y responder a la especificidad de las diferentes orquestas. La primera sala de conciertos tiene una capacidad máxima de 1900 asientos para el público y tiene un diseño modular para acomodar las orquestas más grandes de El Sistema, compuestas por 400 músicos y 200 coros. La segunda sala de conciertos tiene una capacidad máxima de 1300 asientos para el público y puede acomodar 200 músicos y 400 coros. La tercera sala, más experimental, acoge las orquestas alternativas (salsa, rock sinfónico y música venezolana) y tiene una capacidad de 500 asientos para el público. El resto del programa incluye la administración, las residencias de los músicos, un comedor para los estudiantes y una cafetería, un centro multimedia y aparcamientos.

La idea del proyecto es crear un entorno urbano como vínculo social dentro de un denso programa cultural. Este vacío divide el edificio en dos unidades a través de una grieta horizontal que abre el panorama hacia el Parque de los Caobos e integra la noción de proyecto de paisaje. Es un lugar de encuentro para visitantes y usuarios. Este lugar conecta el conservatorio de música, un bloque compacto anclado al suelo, y las salas de conciertos, un bloque ligero y suspendido.

ADJKM, Sinfónica Municipal de Caracas, tecnne

El funcionamiento general del proyecto está organizado por estratos horizontales.

Sótano (-22.50.00 a -12,60), tres niveles de estacionamientos están reservadas para los usuarios de los diferentes programas. La entrada peatonal al CIASMSB es común para los usuarios y visitantes, para controlar mejor la seguridad del edificio. El proyecto se organiza desde el vestíbulo (00.00) en torno a un núcleo central de distribución. Los espectadores tienen acceso a las salas de conciertos por medio de escaleras mecánicas en el eje central del edificio, el acceso de músicos en el conservatorio está de un lado al polo «infantil» y otro para al polo «juveniles». Nivel inferior (-12,60 a 5,65), cuatro niveles sirven para distribuir el conservatorio de música, con conexiones entre los distintos polos de educación.

La zona intermedia (5,65 a 15,60) es un gran lugar, un lugar de confluencia entre los jóvenes artistas y el público interesado. Incluye restaurantes, espacios públicos, residencias de músicos, escenas para conciertos improvisados y graderías. En el nivel superior (15.60 a 38.00), tres niveles sirven para distribuir las salas de conciertos, además de los vestíbulos, ubicados hacia el norte para los músicos, con vista hacia la montaña El Ávila, y al sur para los visitantes, con vista hacia el parque Los Caobos. El techo es un nivel técnico, que distribuye los equipos de escenografilla de las dos salas.

La sala de conciertos es un instrumento de comunicación, la cercanía entre el público y los músicos es parte de la idea del proyecto. Por esta razón, la forma de las salas es un híbrido entre la «Shoebox» y la «Vineyard», donde se logra una buena visibilidad, y mantiene la mejor acústica. Las formas de las salas han sido especialmente diseñadas para crear un impulso en un estilo único a la creación artesanal de Venezuela.

Las tres salas (1700 plazas -1300 plazas – 500 plazas) reciben un trato diferente para lograr variables acústicas, y responder mejor a la especificidad de las diferentes orquestas. La gran sala de conciertos de 1700 asientos tiene una vocación internacional, que puede responder a un programa con numerosos espacios para eventos especiales. La sala de 1300 plazas favorece a los coristas y posiciona la escena en el corazón de la sala.

Los flujos se organizan de acuerdo a tres tipos de usuarios: músicos / técnicos / espectadores. La sectorización disocia el espacio profesional y el espacio público. La calidad de la logística se determina por la simplicidad de su organización.

La estructura consta de una base de hormigón (el conservatorio de música) en la que están incorporadas ocho pilares que soportan las salas de conciertos, cuya estructura es mixta de hormigón y acero. Estos pilares incluyen las salidas de emergencia. Tirantes de acero de distintas dimensiones conforman la fachada de las salas en un ritmo cinético. El edificio está sujeto a las restricciones anti-sísmicas locales.

La grieta horizontal permite la iluminación y ventilación del complejo, aprovechando un clima tropical y metiendo en valor la actividad del espacio público, un vector de las condiciones sociales y las relaciones humanas. Entre día y noche la relación de contraste «lleno / vacío», «sombras y luces» se invierten.

©ADJKM

Imágenes: ©Arquitectos ADJKM

TECNNE | Arquitectura y contextos


 

Comments (1)

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