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Propuesta para el Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires

Museo de arte contemporaneo Buenos Aires, tecnne

Propuesta para el Museo de Arte Contemporaneo Buenos Aires, Morales Colop, Pascua y Wawrzenczyk

Esta propuesta forma parte de un concurso de ideas organizado por AC-CA.  El diseño propone establece puntos de integración con el pasaje urbano existente, aunque impone una imagen compleja y voluminosa que modifica su escala. Los rasgos dinámicos del volumen definen un sentido de circulación paralelo al pasaje que vincula los puntos menos importantes del emplazamiento; sin embargo, la elevación de la malla en la parte media del volumen permite unir ambos lados de espacio urbano, que permite alcanzar una relación más franca del edificio hacia su entorno.

Una plaza escalonada modifica la horizontalidad del paseo para crear espacios de articulación con el nuevo edificio. La enorme abertura transversal que permite el acceso, establece el flujo circulatorio que vincula el anfiteatro con la sala interior. En la parte media, un vestíbulo vincula los cuatro pisos del edificio, articula el auditorio con las salas de exposición de la parte media y las áreas gastronómicas ubicadas en la parte alta.

En la fachada, una trama de marcos primarios colocados encima de la envolvente de vidrio promueve un efecto de tamiz sobre la luz diurna hacia el interior del edificio. Por las noches replica el mismo efecto al dejar traslucir la luz del interior hacia la ciudad.

Memoria descriptiva

Esta propuesta para el Nuevo Museo de Arte Contemporáneo (NCAM) de Buenos Aires encarna la dinámica cultural de la ciudad. El edificio está situado a lo largo del Río de la Plata, conectando con el contexto urbano de influencia internacional como un artefacto arquitectónico que representa a la ciudad misma.

El diseño ofrece varios espacios de exposición y reunión para la interacción programada y pasiva entre los visitantes locales, los turistas y las diversas exposiciones de arquitectura, pintura, escultura, moda y textiles. Dos de estos espacios externos activan el sitio y mejoran la experiencia del paseo marítimo de Puerto Madero. Al retraer las esquinas de la fachada este se crea una plaza al sur y un anfiteatro al norte. Una gran abertura enmarcada en la elevación norte contiene un escenario de doble dirección que une el auditorio interior con el anfiteatro exterior. Grandes puertas de paneles retráctiles permiten las actuaciones de los visitantes situados en el interior, en el exterior o en ambos simultáneamente.

Una segunda galería exterior y portal de entrada se crea levantando la parte central de la masa del edificio. Este espacio cubierto de uso múltiple conecta las zonas este y oeste del sitio, activando la circulación alrededor del edificio y enmarcando la vista hacia el canal. Un diseño de iluminación lineal integrado con la parte inferior del edificio para señalar la entrada e iluminar esta área para los eventos nocturnos. La luz debajo de la forma permite que el edificio se erija como un faro a lo largo del paseo marítimo.

Desde abajo del edificio los visitantes entran en un atrio de cuatro pisos que actúa como la columna vertical que conecta los espacios de exposición de arriba. Al norte y al sur del atrio hay tres niveles de galerías de una y dos alturas. Las paredes mínimas crean una separación variable de los espacios, para satisfacer las necesidades de los conservadores. El atrio abierto está atravesado por una galería peatonal a lo largo de la fachada oeste, que conecta los dos extremos del edificio. La parte superior del espacio del atrio está interrumpida por una gran cafetería que ofrece vistas a las diversas galerías de abajo.

Una fachada de paneles compuesta por marcos primarios y paneles secundarios de relleno limpia los espacios internos con cantidades variadas de luz natural. Al alterar las proporciones de sólido a vidriado dentro de los paneles de relleno, la fachada se abre para proporcionar una gran cantidad de luz al atrio y se cierra cerca de las galerías, donde es mejor la luz moderada e indirecta. Con las fachadas más largas del edificio orientadas al este y al oeste, la piel recibe grandes cantidades de radiación solar. Por lo tanto, los paneles secundarios se colocan dentro del marco primario para proporcionar revelaciones profundas en estas zonas problemáticas. El sistema de molduras diagonales sirve como dispositivo de sombreado para mitigar la ganancia de calor solar. El bajo nivel de acristalamiento electrónico proporciona una protección adicional y modera la cantidad de refrigeración o calefacción necesaria para el edificio.

El techo del edificio aprovecha la orientación mediante el uso de un tejado de paneles solares montado a ras. Grandes superficies de chaflán a lo largo del edificio orientan la parte de los paneles hacia el sol de la mañana y de la tarde maximizando el ángulo de incidencia y aumentando la eficiencia de los paneles.

El NCAM Buenos Aires es un lugar notable que se presenta como un participante del actual movimiento arquitectónico de la región, conectando con el contexto y convirtiéndose en el lienzo sobre el que las artes contemporáneas continuarán redefiniendo el ahora y el futuro.

Morales Colop, Pascua y Wawrzenczyk

Imágenes: © Morales Colop, Pascua y Wawrzenczyk

TECNNE | Arquitectura y contextos


 

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